El fin de semana del puente de la Constitución llenó de comensales los salones de los restaurantes de Monesterio. El año pasado asociaciones, peñas, clubes, empresas, grupos de amigos o familiares, tuvieron que cancelar sus comidas y cenas navideñas. Este año regresan por todo lo alto. Los restaurantes más emblemáticos de la localidad hace tiempo que tienen reservados casi todos los fines de semana. Las reservas se hicieron con fechas bastante anticipadas y, en algunos casos, las comidas o cenas de Navidad más bien serán de Año Nuevo y Reyes, dada la demanda existente.

 Las más multitudinarias de este fin de semana reunieron a la peña cultural flamenca, Pepe Cristo, y al Club Polideportivo Monesterio. Los Salones del restaurante Mallorca acogieron la comida de Navidad de la peña flamenca. “Excelente jornada de convivencia, de cante y de baile”, explica su presidente, Francisco Pallero.

 Tras la comida, socios y acompañantes disfrutaron del mejor flamenco, con las actuaciones de Ana María Ramírez Limones, “La Yiya”; y Raúl Montesinos Hoyos, de la Puebla de Cazalla. Artistas muy reconocidos en el mundo del flamenco, por su calidad artística y su larga trayectoria profesional. Contaron con el acompañamiento a la guitarra, de uno de los artistas más preciado por las principales voces flamencas del momento: Antonio Carrión, de Mairena del Alcor, amigo y aliado de la peña desde hace muchos años. El Fin de fiestas contó con el baile espontáneo de la bailaora de Monesterio Salva Calderón, que, animada por la directiva, saltó al escenario para compartir su arte con la afición local.

Comida navideña del club polideportivo Monesterio Cedida

CP Monesterio

 Por su parte, y a la misma hora del sábado, los salones del Hotel Leo, acogieron la comida-convivencia de las plantillas juvenil y sénior del Club Polideportivo Monesterio. Un evento en el que además de todos los futbolistas de ambos equipos, también se dieron cita lol miembros de la junta directiva, presidida por José Luis Cubero, el cuerpo técnico y los habituales colaboradores del club. Una jornada muy emotiva, de confraternización, en una temporada muy especial, por lo deseado del ascenso del primer equipo.