Francisco Megías Uceda, Jefe de la Policía Local, y el empresario fontanero, Rafael González Granadero, acaban de partir hacia la frontera entre Polonia y Ucrania, para participar en una expedición humanitaria, organizada por el colectivo sevillano ‘SOS Ayuda Sin Fronteras’.

 “Vamos cargados de la solidaridad de los pueblos extremeño y andaluz”, explicaba Francisco Megías, momentos antes de la salida del convoy, desde la capital andaluza. Paco, que así es como se le conoce popularmente en Monesterio, en su condición de agente de policía, forma parte de esta asociación humanitaria, integrada por profesionales de las emergencias, que desarrolla acciones de respuesta inmediata ante cualquier tipo de catástrofe, así como en actuaciones humanitarias en las zonas más necesitadas del mundo.

 Durante las últimas semanas el colectivo ha venido trabajando en una campaña para la recogida de diverso material humanitario con destino a los desplazados de la guerra en Ucrania. Ellos, han basado su ayuda en la petición solidaria de productos de higiene, material de primeros auxilios y ropa de abrigo para niñas y niños. El llamamiento “ha sido todo un éxito”. Tanto es así, que en Monesterio, el colectivo colaborador, (la AMPA ‘El Llano’), se vio “desbordada” por la colaboración prestada por la ciudadanía.

Francisco Megías junto a otros compañeros de la asociación cargando una de las furgonetas Cedida

Apoyo

 La expedición, formada por siete vehículos tiene previsto recorrer los más de 3.500 kilómetros que la separa de la frontera entre Ucrania y Polonia, “lo más rápido posible; en un par de días”. Ese fue también el objetivo de la campaña solidaria, “recaudar la ayuda en el menor tiempo posible, para llegar con rapidez a quienes lo necesitan”. 

 El viaje tiene una doble vertiente solidaria: llevar el material de ayuda y traer refugiados hasta nuestro país. Para ello, la asociación cuenta con la colaboración de la Cruz Roja Internacional y el consulado ucraniana en Polonia. La intención es traer a España 25 refugiados de guerra. “Nos hubiera gustado poder trasladar a un mayor de personas hasta nuestro país”, explica Paco, pero, “pero el precio de alquiler de un autobús rebasa las posibilidades económicas de cualquier asociación”. 

El fontanero

 Rafael González Granadero, conocido fontanero de Monesterio, muy sensible ante la situación que atraviesa el pueblo ucraniano, no ha dudado en sumarse a esta expedición. Ha puesto a disposición de la asociación su vehículo, una pequeña furgoneta, cargada con parte de las donaciones realizadas por la ciudadanía de la localidad, y sin pensárselo dos veces, se ha unido a este convoy solidario.

 “Cuando ves las imágenes de la guerra en televisión se te hace un nudo en la garganta”, nos decía Rafa justo antes de partir. Contactó con Paco, y se ofreció a colaborar con esta expedición. Para sufragar los gastos del viaje, Rafa cuenta con el apoyo de su familia y algunos amigos, que “se han portado de maravilla”. En el camino de vuelta se traerá a cuatro refugiados, “ojalá cupieran más en el coche”, relataba minutos antes de unirse a un convoy que tiene previsto su regreso en unos seis días.