Se notaba en el ambiente y en los comentarios previos al inicio de las fiestas de San Isidro. Los dos años en los que la pandemia arrebató a la ciudadanía la fiesta más importante y participativa que se celebra en Monesterio han puesto de manifiesto las ganas de revivir esta celebración. La programación festiva se inició la tarde de este miércoles con la última misa del quinario al Santo en la Iglesia Parroquial. A continuación, tuvo lugar una multitudinaria procesión que llenó las calles del pueblo para al patrón de agricultores y ganaderos hasta la calle que lleva su nombre.

 La tradición promulga que el día antes de camino el Santo recorra el pueblo hasta la calle San Isidro. Allí se instala un altar, donde, tras la bendición, se canta y se baila. La imagen salió del templo pasadas las ocho de la tarde. A las puertas de la iglesia centenares de personas esperaban el inicio de una colorida procesión que cambió su itinerario habitual.

 El cortejo estuvo precedido por una representación de caballistas pertenecientes a la peña El Estribo. Tras ellos la banda de música y a continuación el estandarte del Santo, portado por el Romero Mayor, este año, José María Gómez Carballar. Flanqueando el pendón, la Romera Mayor, Pepi Girón Alonso, los Romeros Infantiles, Patricia Ambrona Granadero y Pablo Pérez Garrote, y el Capataz de Camino, Rufino Espacio Girón. Luego, la imagen de San Isidro, en carro tirado por un burro. El séquito se cierra con los miembros de la junta directiva de la Hermandad. Rodeando esta estampa, centenares de romeros, entre quienes destacan mujeres, de todas las edades, vistiendo airosos, alegres y coloridos trajes de flamenca.

Romero Mayor, Romera Mayor y Romeros Infantiles junto a la Hermana Mayor, M.ª Fernanda Díaz Rafa Molina

En el multiusos

 Esta edición la organización estrenó recinto para la celebración de la verbena previa al camino, con lo que la procesión continuó hasta el Pabellón Multiusos, cedido por el ayuntamiento, donde tuvo lugar el protocolario acto de proclamación de Romeras, Romeros y Capataz, las palabras de bienvenida de la Hermandad y la entrega de regalos a sus representantes durante estos días. Hay que recordar que José María, Pepi, Patricia, Pablo y Rufino fueron elegidos hace dos años. Desde entonces esperaban con ilusión la llegada de este momento tan especial para quienes son y se sienten auténticos romeros.

 La velada concluyó con verbena, amenizada por la Orquesta Azahara y con la quema de una vistosa colección de fuegos artificiales. Una velada casi sin tregua, ya que a partir de las 9 de la mañana de este jueves se inició oficialmente el camino, con la recepción y bendición de romeros en la ermita de la Virgen de Tentudía. Por delante, doce horas de convivencia en el transitar de los 20 kilómetros que separan la localidad de la pradera de San isidro y cuatro días por delante, para disfrutar y compartir.