La situación de extrema sequía por la que continuamos atravesando en la zona sur de Extremadura, suponía todo un desafío a la hora de clasificar, catalogar y exponer un buen número de especies de las setas que proliferan en Monesterio. Finalmente, las escasas lluvias de los últimos días han ayudado a la reproducción de un buen número de hongos, con lo que la salida al campo del sábado fue suficiente como para exponer al público 164 especies distintas.

 La directiva del colectivo Pie Azul ha valorado de forma “muy positiva” la programación de sus XVI Jornadas Micológicas, que se han celebrado entre los días 11 al 20 de noviembre. El colectivo ha mostrado su “satisfacción” por la “participación de bastantes aficionados”, llegados de diferentes puntos de Extremadura y Andalucía para disfrutar de un fin de semana repleto de actividades directamente relacionadas con el medio natural de Monesterio.

 Paco Calderón, miembro de la organización, ha destacado “el interés” que ha despertado la conferencia ofrecida por el micólogo extremeño Francisco Camello, que versó sobre los olores fúngicos, “algo que interesa mucho a los aficionados, ante la asombrosa cantidad de olores que ofrecen las distintas especies de setas”.

Clausura

 Tras una intensa semana de actividades, entre las que destacan la inauguración del Museo Micológico de Monesterio, charlas en el colegio El Llano, salidas al campo, conferencias o degustaciones, la asociación organizadora cerró sus jornadas con una excelente exposición de ejemplares en la calle peatonal Los Templarios.

Ejemplar de amanita Singeri, catalogado por primera vez en Monesterio Rafa Molina

 Una vez más estudiosos, aficionados y neófitos tuvieron la ocasión de comprobar de un vistazo la amplísima diversidad de hongos que se dan en el entorno natural de Monesterio. Cada especie se exhibe catalogada por género, especie, comestibilidad y nombre vulgar.

 De entre todas las setas expuestas ha llamado especialmente la atención un ejemplar de Amanita Singeri. Una especie catalogada por primera vez en Monesterio. “Llevábamos varias décadas detrás de esta variedad de Amanita y por fin hemos podido constatar su existencia en nuestros campos”, presumía Calderón, ante este inusual hallazgo. Se trata de una Amanita de pequeñas dimensiones, con un sombrero de 4 a 8 centímetros de diámetro, de láminas anchas, color blanco crema y pie cilíndrico. Aunque comestible, su sabor y olor son poco pronunciados.

 Por lo demás, “satisfacción” entre el colectivo que cerró jornadas con una degustación solidaria de hermandad abierta a la participación de todos los que quisieron compartir este domingo de setas.

 Las jornadas, organizadas por la asociación local Pie Azul han contado con la colaboración y el apoyo de la Diputación Provincial de Badajoz, el ayuntamiento de Monesterio, la emisora municipal de radio y diferentes empresas colaboradoras.