El ayuntamiento de Monesterio, a través de un bando de la Alcaldía, invita a empresarios, artesanos y asociaciones locales a participar en el mercadillo navideño, que se celebrará el próximo día 9 de diciembre, (viernes), con el que se inaugurará oficialmente la programación de actividades organizadas desde el consistorio para la celebración de estas fiestas.

 Con la intención de remarcar el carácter navideño de esta actividad, la organización hace un llamamiento a aquellos colectivos que “puedan ofrecer productos típicos de estas fiestas”: Chocolate, churros, dulces, regalos, juguetes, etc.

 Los interesados pueden presentar su solicitud en las instalaciones de la casa de la cultura hasta el próximo día 30 de noviembre. Junto a la solicitud deberán aportar fotocopia de NIF o CIF, alta en actividades económicas y seguro de responsabilidad civil que cubra los riesgos de la actividad comercial. Las asociaciones deberán aportar estatutos y DNI de su representante.

 Según informa el ayuntamiento la asignación de espacios y ubicación de cada stand se llevará a cabo por la organización, “en función de las necesidades e intereses del conjunto”.

Alternativas

 El alcalde, Antonio Garrote, explica que esta actividad se enmarca dentro de una programación navideña que se iniciará “haciéndola coincidir con el puente de la Constitución”. Teniendo en cuenta la “gran cantidad de visitantes que acoge Monesterio durante estos días, el ayuntamiento pretende seguir “incentivando” la economía social y el pequeño comercio”, a la vez que proponer actividades para el ocio de niños jóvenes y aldultos”. En este contexto, Garrote subraya el diseño de “distintas alternativas”, entre las que se encuentra la celebración de esta “fiesta de inauguración de la Navidad”.

 El alumbrado navideño se encenderá “coincidiendo con el puente” y próximamente se lanzará la programación completa de actividades, que “prácticamente tendrá un mes de duración”, con los objetivos de “ofrecer alternativas y apoyara los sectores empresariales relacionados con la restauración, los alojamientos, la venta de productos ibéricos, o el pequeño comercio”, sin olvidar las propuestas culturales y recreativas dirigidas a toda la población.