La asociación micológica ‘Pie Azul’ de Monesterio ha entregado a su apadrinado, Jesús Perera Sánchez, la recaudación de la garbanzada solidaria que se celebró el pasado domingo, con la que clausuraron oficialmente sus XVI Jornadas Micológicas.

 Las instalaciones del bar El Cono volvieron a ser el escenario del reencuentro de Jesús con algunos de los miembros de la directiva de la asociación. Han pasado ya diez años desde que ‘Pie Azul’ tomara la decisión de apadrinar a este joven y así, poder ayudar económicamente a su familia para hacer frente a las sesiones de diferentes terapias a las que está sometido para afrontar su recuperación física. Jesús padece un tipo de distrofia muscular que necesita de tratamientos constantes. Con el objetivo de colaborar en sus tratamientos, la asociación micológica decidió hace una década, organizar cada año alguna actividad solidaria. El domingo sirvieron más de 200 raciones de garbanzos con setas, cuya recaudación íntegra ha sido donada a su familia.

Un placer

 “Para nosotros siempre es un placer poder entregar parte de nuestro tiempo a la recuperación de Jesús”, manifestaba el presidente de ‘Pie Azul’, Manuel Nogues, durante el acto de entrega de las aportaciones recaudadas en esta degustación solidaria.

 Su calidad de vida depende de los tratamientos que está recibiendo. Su recuperación es totalmente visible y manifiesta. La progresión física de Jesús es más que evidente. Para su madre, Lourdes Sánchez, muy emocionada, la situación actual de Jesús “nada tiene que ver con lo que a todos nos parecía”.

 La familia ha vuelto a agradecer este gesto solidario. “Es muy gratificante que cada año, y ya van diez, la asociación, y todos los que participan en la garbanzada solidaria se acuerden de mi hijo. No hay palabras”, expresaba Lourdes ante esta nueva muestra de solidaridad.

 Manuel Nogues destacó la “gran participación” de ciudadanos en esta degustación, con la que se cierra una intensa semana de actividades. La cita gastronómica, que suele reunir a buena parte de los socios del colectivo, “también se abre a la sociedad local”, ya que las degustaciones se realizan en plena calle, aprovechando la exposición de setas que habitualmente se exhibe en la zona peatonal de la calle Templarios.