ESTE LUNES ARRANCA EL JUICIO EN LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE BADAJOZ

Manuela Chavero, la mujer sonrisa

La familia, amigos y vecinos de Manoli, como la llamaban, muestran confianza en la justicia y esperan poder dar sepultura a sus restos, que aún se custodian en el Instituto de Medicina Legal de Badajoz

Manuela Chavero, sonriente en primer plano, junto a su hermana Emilia, en una foto del archivo familiar.

Manuela Chavero, sonriente en primer plano, junto a su hermana Emilia, en una foto del archivo familiar. / LA CRÓNICA DE BADAJOZ

Belén Castaño

«La mujer sonrisa». Así se refiere a menudo a Manuela Chavero su hermana Emilia, que ha vuelto al foco mediático, tras años sin conceder entrevistas, ante el juicio a su presunto verdugo, que arranca este lunes en la Audiencia Provincial de Badajoz. Sus heridas no cicatrizan, pero su rostro se ilumina cuando los recuerdos la transportan a antes de la madrugada del 5 de julio de 2016, cuando desapareció Manoli, como todos la llamaban. 

«Era muy simpática», cuenta el marido de Emilia, José Romero, para explicar por qué su mujer le dedica ese cariñoso apelativo a su hermana. En todas las imágenes que se han difundido de ella siempre aparece con una gran sonrisa.

Promesa a su sobrino

Emilia nunca tiró la toalla, nunca se rindió. No dejó que el caso de su hermana cayera en el olvido. Le había prometido a su sobrino, el hijo mayor de Manuela, que algún día sabría lo que le pasó a su madre. Manoli tenía 42 años cuando desapareció. Estaba divorciada, era madre de dos hijos menores y su último trabajo había sido como limpiadora en el Ayuntamiento de Monesterio. Residía en la calle Cerezo, en una casa a las afueras. Era amiga de sus amigas y «una madre ejemplar», dicen quienes la conocían bien. «Estaba siempre para todos», aseguran.

Siempre con ella en la memoria, ahora los familiares, amigos y vecinos de Manuela Chavero muestran su confianza en la justicia. Saben que no será fácil afrontar estos días de juicio: en la sala van a escuchar testimonios muy duros y tendrán que revivir momentos muy dolorosos. La angustia por su desaparición, la incertidumbre y el sufrimiento por no saber de ella durante más de 4 años de búsqueda y el desgarro al hallarla y saber cómo murió. La pena continúa en sus corazones, pero también albergan la esperanza de que, tras 8 largos años, se haga justicia. Es lo que piden. Es lo que necesitan.

Concentración ante la Audiencia

Emilia y los suyos no estarán solos hoy en la Audiencia Provincial de Badajoz. Como han hecho desde 2016, sus vecinos estarán con ellos. Unos físicamente, pues se concentrarán a las puertas de los juzgados coincidiendo con el inicio del juicio. Otros, los acompañarán en la distancia porque sus obligaciones no les permiten viajar. Todos con nervios y miedo por lo que pueda pasar en los próximos días, pero con un clamor unánime: «Justicia para Manoli». 

Aunque su familia sabe que nunca nada va a ser igual, necesita cerrar este capítulo y también poder dar sepultura a Manoli, cuyos restos permanecen todavía bajo custodia en el Instituto de Medicina Legal de Badajoz, para despedirse de ella y tener un lugar al que llevarle flores.