Un proyecto familiar de tres generaciones

Eléctrica Monesterio cumple 75 años impulsando la electrificación renovable y los avances tecnológicos

La compañía surgió en 1949, de la iniciativa empresarial de Manuel Garrido Más, abuelo del actual responsable

Al día de hoy, la empresa desarrolla sistemas eléctricos basados en las energías renovables, ayudando en el acceso a la electricidad a través de proyectos sostenibles

Manuel Garrido muestra la copia de la escritura de constitución de Eléctrica Monesterio

Manuel Garrido muestra la copia de la escritura de constitución de Eléctrica Monesterio / Rafa Molina

 Un 10, de junio, de 1949, tuvo lugar el acto de firma de la escritura de constitución de la sociedad ‘Eléctrica Monesterio S.L.’, en la notaría sevillana, del entonces notario, Francisco Monedero Ruiz. La empresa cumple 75 años. Su consejo de administración ha reconocido esta efeméride y su máximo responsable, Manuel Garrido Ibáñez, hace memoria de estas más de 7 décadas, dedicados al suministro eléctrico de Monesterio y otras localidades próximas.

 La eléctrica surgió de la iniciativa empresarial de Manuel Garrido Más, abuelo de Manuel Garrido Ibáñez. El empresario tenía 7 hijas y 1 hijo; y, “de alguna manera, intentó buscarles una forma de vida”, fundando esta sociedad, junto a Joaquín Gómez de León. Originalmente, recuerda su nieto, su abuelo no llegó a formar parte de la sociedad, en la que sí estaban representadas sus hijas y su esposa; circunstancia “totalmente anómala para la época”.

 El fundador de ‘Eléctrica Monesterio’, procedía de una familia militar. Casualmente, nació en Burgos y se crio en Valencia. El Ministerio de la Guerra, le denegó la entrada en el ejército, con lo que, se marchó a estudiar a Suiza. Tras finalizar la carrera, (corría el año 1914), se instaló en Sevilla, ciudad a la que fue trasladado su padre, Felipe Garrido Trullet, con destino en la capital hispalense desde el año 1909.

 Su conexión con Monesterio se fragua durante su carrera profesional. Trabajó en la empresa AEG Thomson, con lo cual, mantenía estrecha relación con las fábricas de harina de los alrededores, siempre necesitadas de “asesoramiento y venta de motores”, recuerda su nieto. Entre esas harineras, se encontraba la electro harinera ‘La Cruz del Pilar’ de Monesterio, que, “aprovechando su infraestructura, daba movimiento a su maquinaria, a la vez que, con sus excedentes, proporcionaba suministro eléctrico a la localidad”.

Montaje de uno de los primeros Centros de Trasformación de Monesterio

Montaje de uno de los primeros Centros de Trasformación de Monesterio / Cedida

Una empresa comarcal

 “Con una cantidad mínima de clientes y escaso suministro”, la primera acción, tras la constitución de la nueva sociedad, fue la compra de la distribución eléctrica de las localidades de Monesterio, Montemolín y Calera de León.

 A medida que se fueron incrementando las necesidades energéticas, la primera gran inversión de la empresa fue, explica Garrido, la electrificación de la zona, que, “en colaboración con los ayuntamientos y la Diputación de Badajoz, se inició sobre el año 1958 y se inauguró 2 años después”. La distribución de energía se realizaba a través de una línea procedente de la localidad onubense de Cala. En ese momento, la empresa amplía su cobertura de suministro, sumando a los municipios de Cabeza la Vaca, Puebla del Maestre, Pallares y Santa María de Navas, en la provincia de Badajoz.

Celebración tras la inauguración de la electrificación a principios de los años 60

Celebración tras la inauguración de la electrificación a principios de los años 60 / Cedida

Ampliación de capital

 Aunque Joaquín Gómez de León era socio capitalista de la sociedad, “no disponía de capital alguno”, revela Manuel Garrido. Sobre el año 1963, Eléctrica Monesterio, -- dirigida por el padre del actual consejero, Felipe Garrido Madrid, (segunda generación) --, adquiere una “importante deuda con la segunda sociedad creada en el territorio, Eléctrica Tentudía”, constituida en 1926. Para solventar tal circunstancia, “se realiza una importante ampliación de capital, en la que participó José Suárez Leal, de la localidad de Santa Olalla, pasando la compañía, de Sociedad Limitada, a Sociedad Anónima, con trasvase de socios de una a otra compañía”.

 Al fallecimiento de su padre, Manuel Garrido Ibáñez, que ya trabajaba en Eléctrica de Monesterio, “junto a un buen equipo de profesionales”, se hace cargo de parte del negocio familiar.

 Pasados 75 años de la constitución de la empresa, Garrido se siente especialmente orgulloso de haber podido dar continuidad a lo que se inició como un proyecto familiar, que, décadas después continúa ofreciendo servicio a miles de ciudadanos extremeños y andaluces. “Cuando empecé a trabajar en Eléctrica Monesterio, únicamente había 1 kilómetro de línea de acero galvanizado y 3 centros de transformación en Monesterio. Hoy, son casi una treintena”, compara el empresario.

Renovables

 Al día de hoy, con 70 años cumplidos, Garrido, (tercera generación), continúa viviendo con ilusión el momento actual y el futuro próximo de la empresa: “Trabajamos por mejorar el servicio”, desarrollando sistemas eléctricos basados en energías renovables. “Nunca hemos sido reacios a este tipo de energía. Todo lo contrario”, expresa. Actualmente, la eléctrica tiene instalados alrededor de 5 Megavatios en fotovoltaicas.

 Entre los proyectos más inmediatos, “poder dar servicio a una segunda alimentación a Montemolín”, que repercutirá en “un mejor servicio tanto para esta localidad, como para Monesterio”. Un segundo proyecto, no menos interesante, adelanta el empresario, será la “construcción de una nueva línea de 66 Kilovoltios, que dará suministro a la Subestación de Monesterio”. Ambas actuaciones representan la evolución constante de una empresa con nombre del pueblo, donde todo se fraguó hace 75 años.

 Eléctrica de Monesterio es actualmente agente comercial de la empresa CHC Energía.