EL CHINERO

Investigados

Permanecer oculto y callado o reaccionar con 'y tú más' solo generan más sospechas

David Azagra.

David Azagra. / LA CRÓNICA DE BADAJOZ

Ascensión Martínez Romasanta

Ascensión Martínez Romasanta

El Juzgado de Instrucción Número 3 de Badajoz acaba de abrir diligencias de investigación por la denuncia que presentó Manos Limpias contra el hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez, el presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, y el jefe de Recursos Humanos del organismo provincial. Y todo porque no están claras las condiciones de acceso y desempeño del hermano pequeño de Pedro Sánchez en su puesto de trabajo en la diputación. No están claras para Manos Limpias, para el grupo del PP en la corporación provincial, para el grupo del PP en la Asamblea de Extremadura, para el grupo de Vox en el Parlamento regional, para la presidenta de la Junta de Extremadura, y para la titular del Juzgado de Instrucción Número 3, que por eso ha abierto diligencias de investigación.

Cuando el grupo popular solicitó en la diputación una comisión para aclarar la situación de David Sánchez (Azagra es su apellido artístico), el PSOE le reprochó que en siete años -el tiempo que lleva el hermano de Pedro Sánchez trabajando en el organismo provincial- nunca hubiesen dicho ni mu. Como si eso fuese un argumento de peso para cuestionar los motivos que han llevado a este partido a sumarse a la polémica.

La comisión se ha reunido en varias ocasiones y nada ha trascendido de sus conclusiones ni de los rayos de luz que haya podido arrojar sobre las dudas de la oposición. La diputación se empeña en apostillar que no se trata de una comisión de investigación, sino de una comisión informativa no permanente, que es como se denomina en la Administración local. Investigar significa llegar a la verdad, intentarlo. Ese es el propósito de la comisión creada, se llame como se llame. Lo importante es el fin, no la nomenclatura. No hay que ser tan remilgado. Cuando alguien se fija tanto en la forma es porque no le interesa ahondar en el fondo. 

Gallardo insiste en poner en valor que si esta comisión ha salido adelante es porque los socialistas la han permitido, pues votaron a favor y tienen mayoría absoluta. Temprano y bueno. Bonitos habrían quedado si hubiesen rechazado la propuesta. Su negativa se habría interpretado como falta de transparencia y darían a entender que algo ocultan.

Esta semana, la presidenta de la Junta de Extremadura, la popular María Guardiola, ha manifestado que desconoce si lo que se investiga puede ser delito, aunque sí considera que muy ético no es, además de reprochar a la diputación que no haya dado explicaciones. La respuesta de Gallardo a estas palabras ha sido a la defensiva, como viene haciendo desde que David Sánchez comparte titulares con la Diputación de Badajoz. Contesta su presidente y secretario regional del PSOE que si Guardiola pide explicaciones es porque no hay coordinación con el grupo popular de la corporación provincial, que está asistiendo a la comisión informativa no permanente. Precisamente el PP de la diputación se queja de que no le están facilitando la información que pide. Se desconoce qué datos y qué aclaraciones sobre la situación de David Sánchez se están aportando, porque no se están haciendo públicos. Ni siquiera el PP, que pidió su creación con mucho empeño, está informando. Da qué pensar sobre cuáles son sus verdaderos intereses y si realmente tiene la independencia suficiente como para enfrentarse al grupo que tiene la sartén por el mango, con mayoría absoluta en la institución que maneja buena parte de los fondos de los que se nutren los municipios de la provincia, sean del signo que sean.

 Si alguna conclusión se puede sacar a estas alturas de la historia de David Azagra en Badajoz es el secretismo que lo envuelve. Habría sido más sencillo si los responsables de la diputación y el propio hermano de Pedro Sánchez hubiesen comparecido el primer día que se cuestionó su situación, para aclarar todas las dudas, en lugar de permanecer callado y oculto, como hace Azagra, o de saltar siempre con el ‘y tú más’, como hace Gallardo. Actitudes ambas que sólo provocan más sospechas.