El adolescente, de 17 años, permanece interno en el Centro de Cumplimiento de Medidas Judiciales Marcelo Nessi

El abogado del menor acusado de matar a su madre en Badajoz: "No es consciente de los hechos"

Reconoce que el joven tiene "muchas lagunas" sobre lo sucedido y sus declaraciones tras ser detenido el pasado 2 de mayo

La defensa, en principio, no contempla plantear el arrebato como causa del matricidio

Pedro Rodríguez, abogado defensor del menor acusado de matar a su madre el pasado 2 de mayo en Badajoz.

Pedro Rodríguez, abogado defensor del menor acusado de matar a su madre el pasado 2 de mayo en Badajoz. / S. GARCÍA

«No es consciente de la totalidad de los hechos que se le imputan y tiene muchas lagunas sobre lo que declaró y pasó». Es lo que asegura Pedro Rodríguez, el abogado del menor acusado de matar de varias puñaladas a su madre, la maestra del colegio Los Glacis Carmen Tejero, el pasado 2 de mayo en su vivienda familiar de Badajoz, un trágico suceso que causó conmoción en la ciudad.

El presunto matricida fue detenido ese mismo día y permanece en el Centro de Cumplimiento de Medidas Judiciales Marcelo Nessi, donde la jueza del Juzgado de Menores decretó su ingreso en régimen terapéutico durante 6 meses como medida cautelar.

Han pasado 46 días y su abogado es de las pocas personas del exterior con las que ha mantenido contacto. Lo asiste desde su primera declaración en la comisaría de la Policía Nacional (estaba de guardia el día de los hechos) y se está encargando de preparar su defensa de cara al juicio, que no prevé que se celebre antes de 2025. Si fuera así, lo previsible es que se prorrogue el internamiento preventivo.

Este letrado ha llevado ya casos de asesinato y homicidio con anterioridad, pero nunca en los que estuviera implicado un menor de edad y con tanta proyección mediática, por ello se muestra cauto. Rodríguez explica que, aunque aparentemente el menor da una imagen de persona «serena y templada», tras esa apariencia esconde «muchas noches sin dormir y crisis de ansiedad». El menor lo llama de manera asidua por teléfono -entre una y dos veces por semana- y no solo busca asesoramiento legal, también «desahogarse y hablar con alguien ajeno a su realidad diaria», señala.

No desvela el relato que ofrece de los hechos, pero insiste en que tiene «muchas lagunas» sobre lo ocurrido y con respecto a sus propias declaraciones. «Incluso me pregunta si él dijo esto o aquello y tengo que ayudarlo a recordar lo que contó y no contó», apunta.

«Incluso me pregunta si él dijo esto o aquello y tengo que ayudarlo a recordar lo que contó y no contó»

Pedro Rodríguez, abogado defensor

Sabe que su madre ha fallecido -«y ha llorado por ello», afirma-, pero «él no es consciente de haber cometido el hecho en sí. Es muy difícil, porque, por un lado, no tiene conciencia de haberlo hecho y, por otro, se pregunta qué es lo que ha podido llegar a hacer. Tiene sentimientos encontrados», reconoce su defensa.

Tampoco, según su abogado, no es plenamente conocedor de la proyección mediática del caso ni de las supuestas especulaciones que ha generado. «Es consciente de una mínima parte de lo que lo ha rodeado. Pero de algo se ha podido llegar a enterar por algunas conversaciones -todos sus contactos tienen que estar autorizados por el centro- y me ha trasladado que no estaba de acuerdo con un término con el que se le ha calificado». Por este motivo, según Rodríguez, su representado le hizo llegar una carta manuscrita para que fuera publicada en los medios de comunicación. 

"Le he dado la opción de que cuando alcance la mayoría de edad, si cambia el régimen de tutela, la publique. Mientras, seguirá bajo mi custodia y no la haré pública»

Pedro Rodríguez, abogado defensor

Sin embargo, el letrado ha creído que no era conveniente hacerlo, pues el menor está bajo la tutela de la Junta de Extremadura y también habría que ponerlo en conocimiento del juzgado y la fiscalía de menores. «Es una carta en la que se dirige a sus amigos, que parece que le importan mucho. Le he dado la opción de que cuando alcance la mayoría de edad, si cambia el régimen de tutela, la publique. Mientras, seguirá bajo mi custodia y no la haré pública».

Pendiente de informes

Los informes que emitan los profesionales del centro de internamiento, así como los de los forenses, psicólogos y psiquiatras serán «determinantes» para marcar las líneas de la defensa. 

En principio, Pedro Rodríguez no contempla plantear el arrebato u obcecación como causa de lo sucedido y se centrará en otros posibles eximentes y atenuantes que beneficien a su representado. No obstante, el procedimiento se encuentra en una fase inicial y la estrategia podría variar en caso de que el menor no ratificase su primera declaración, lo que llevaría a un posicionamiento «totalmente distinto». Según las informaciones que trascendieron tras su detención, habría confesado ser el autor de la muerte de su madre, pero su abogado no confirma este extremo.

De momento, se desconoce si los familiares de la víctima ejercerán la acusación particular.

El menor se enfrentaría a una pena máxima de 8 años de internamiento en un centro de menores. Pese a que en diciembre cumplirá 18 años, eso no influirá en su situación penal y procesal, ya que será juzgado como menor, pues lo que se tiene en cuenta es la edad en el momento de la comisión del presunto delito. Solo si se dieran circunstancias «muy excepcionales», podría ser trasladado a una prisión.

Seguimiento especial

El menor tiene un seguimiento especial en el Marcelo Nessi, donde se han aplicado todos los protocolos establecidos en este tipo de casos, pero comparte las actividades comunes con el resto de internos: come en el comedor, acude a formación y asiste a los talleres que le corresponden. De hecho, se ha examinado de la EBAU y ha aprobado. Según su abogado, su comportamiento en el centro es «muy correcto».

«Es un chico educado. No se ha criado en un ambiente conflictivo ni ha habido conflictividad en su familia, más allá de los problemas que podamos tener con los adolescentes en cualquier casa. Eso está contrastado por completo. Era un niño deseado y querido, por el que su madre se desvivía. Me consta que Carmen era una mujer entregada a sus hijos», asegura.