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La titular del Juzgado de Instrucción número 4 dicta auto de procesamiento

Dinero, porros y viajes a cambio de sexo: imputado un varón de 71 años por agresión sexual a varias menores en Badajoz

El hombre, que fue detenido hace un año por la Policía Nacional tras incautarle material pornográfico, presuntamente estuvo durante años contactando con niñas en situaciones de vulnerabilidad, a las que "embaucaba" para lograr mantener relaciones con ellas o que le facilitaran material pornográfico

Móviles, tarjetas, ordenador y otro material informático intervenido por la Policía Nacional al imputado.

Móviles, tarjetas, ordenador y otro material informático intervenido por la Policía Nacional al imputado. / POLICÍA NACIONAL

Belén Castaño Chaparro

Belén Castaño Chaparro

Badajoz

La titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Badajoz ha dictado auto de procesamiento a un pacense de 71 años por varios delitos continuados de agresión sexual a menores y mayores de 16 años, corrupción de menores, prostitución, explotación sexual y contra la salud pública. 

El hombre fue detenido por la Policía Nacional en septiembre del año pasado, después de que se le incautara numeroso material pornográfico en su vivienda. Desde entonces permanece en prisión provisional comunicada y sin fianza. En la causa hay un segundo acusado, otro varón, al que se le imputa un delito de prostitución, explotación sexual y corrupción de menores, que tras ser arrestado en la misma fecha, fue puesto en libertad con cargos.

El auto de procesamiento de la jueza es demoledor: el principal encausado presuntamente estuvo «durante años» contactando, a través de las redes sociales - mediante cuentas falsas de Instagram-, en persona y valiéndose de otras víctimas con menores en situaciones vulnerables, con el objetivo de ganarse su confianza y así lograr mantener relaciones sexuales o que le facilitaran material pornográfico, como fotografías o vídeos. 

Algunas de las menores eran huérfanas o estaban tuteladas por la Administración, a las que «embaucaba» con diferentes ofrecimientos. Aprovechándose en muchas ocasiones de esa necesidad económica les hacía regalos, les daba dinero, las llevaba en su vehículo a restaurantes o viajes, las invitaba a comer e incluso les facilitaba alcohol y sustancias estupefacientes (porros)», recoge el auto. También las invitaba a barbacoas, que organizaba el segundo investigado. 

La presentaba como su sobrina

El principal investigado presuntamente habría mantenido relaciones sexuales completas al menos con tres de ellas y efectuado tocamientos en partes íntimas a otras «muchas». A una de las víctimas la presentaba como su sobrina y fue con quien mantuvo una relación «más estable», llegando a convivir. Se conocieron en 2016, cuando ella tenía 15 años y se encontraba en un centro de menores bajo tutela. Según el auto, el imputado, «aprovechándose de su especial vulnerabilidad», se fue ganando su confianza y afecto: la iba a buscar los fines de semana y le daba dinero y regalos, «consiguiendo que accediera a tener relaciones sexuales completas con él a los pocos meses de conocerse».

Según las actuaciones, mantuvo diferentes grados de relación con las menores, a las que él mismo llegó a hacer fotografías de carácter sexual en su domicilio, algunas de las que envió al segundo procesado, que también compartía con este material pornográfico de menores.

A una de las víctimas la llevó de viaje a la playa para celebrar su 15 cumpleaños y durmieron juntos en el coche. La había conocido a través de otra de las perjudicadas, que a su vez le había presentado a dos niñas más, a quien siguió en redes sociales y con las que mantuvo conversaciones por Whatsapp con «tono cariñoso con el fin de poder verlas y quedar con ellas, todo ello con fines sexuales».

A otra, con la que contactó cuando tenía 15 años y mantuvo relaciones sexuales con ella hasta que cumplió 18, le daba dinero y «porros» e, incluso, llegó a comprarle pañales cuando esta tuvo un hijo con otro varón.  

Cuentas de Instagram con fotos ajenas

El investigado utilizaba distintas cuentas de Instagram con fotos de perfil que no se correspondía con su verdadera identidad y así contactó con otras menores. Aunque una de ellas lo bloqueó, logró localizarla y la abordó en persona, cuando le realizó las mismas proposiciones sexuales que le había hecho por redes, «llegando a agarrarla por el brazo y a tocarle el culo con ánimo lascivo».  

A través de las diligencias practicadas, se pudo localizar a «múltiples víctimas», algunas de ellas mayores de edad en la actualidad, que no han comparecido en la fase de instrucción pese a las citaciones o que no han querido denunciar expresamente, según recoge el auto.

Una vez cerrada la fase de instrucción, las partes deberán presentar los escritos de acusación y defensa y se señalará fecha para el juicio.

391.352 fotos, 2.790 vídeos y 1.523 conversaciones en redes y apps

El procesado guardaba en varios teléfonos móviles 391.352 fotografías, 2.790 vídeos y 1.523 conversaciones llevadas a cabo a través de las redes sociales y de aplicaciones (apps) de mensajerías instantáneas. Según recoge el auto de procesamiento, llegó a utilizar hasta 21 tarjetas SIM y almacenó más de 500 fotografías de contenido sexual explícito de menores de edad, incluso algunas de esas imágenes modificadas con inteligencia artificial. 

El investigado compartió algunos de los vídeos y fotografías de las menores con el segundo procesado, quien también almacenaba y compartía este material fotográfico con el primero.

La Policía Nacional inició la investigación tras la denuncia por un supuesto robo con intimidación y violencia en una vivienda de la capital pacense, propiedad principal acusado, que se encontraba acompañado por una joven de 18 años en el momento de los hechos. Los agentes del grupo de Delitos contra el Patrimonio que se hicieron cargo del caso comenzaron a sospechar de la verosimilitud del relato del denunciante, por lo que interrogaron a la chica que se encontraba con él.

Por la declaración de esta última, la Policía Nacional supo que el hombre recibía frecuentes visitas de jóvenes en su casa, algunas de ellas menores. Los agentes lograron identificar a una de ellas, de 15 años.

En el registro de la vivienda se intervinieron 5 teléfonos móviles, un ordenador y numerosas tarjetas SIM. En el análisis preliminar de uno de los móviles, los investigadores encontraron las más de 4.000 fotografías tomadas a menores y constataron que muchas de ellas estaban hechas en la propia casa del hombre, que fue detenido. Tras ser puesto a disposición judicial, se decretó su ingreso en prisión.

La Policía Nacional llegó a identificar hasta 8 víctimas al inicio de la investigación, un número que se incrementó tras el análisis del resto del material informático incautado.

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