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Salud pública

El Hospital Materno Infantil de Badajoz ha tenido que desinfectar salas por la presencia de gatos en el interior

Una colonia felina no gestionada por el ayuntamiento ronda desde hace años el entorno del centro sanitario

El SES informó de esta situación al consistorio, quien confirma estar tramitando un informe según la Ley de Bienestar Animal

Tuppers con agua y comida para la colonia felina ubicada en el Materno Infantil.

Tuppers con agua y comida para la colonia felina ubicada en el Materno Infantil. / Santi García

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Claudia Goyeneche

Claudia Goyeneche

Badajoz

El Hospital Materno Infantil se ha visto obligado a desinfectar varias salas por la entrada de gatos procedentes de una colonia felina asentada desde hace años en las inmediaciones del complejo hospitalario. Según ha confirmado el Servicio Extremeño de Salud (SES) a este diario, la última desinfección tuvo lugar el año pasado y se informó al ayuntamiento de la situación.

El problema no es nuevo. Trabajadores del propio hospital, que prefieren mantenerse en el anonimato, explican que estos animales están «desde siempre» en la zona trasera del Materno, donde se encuentra la puerta de urgencias. «Allí hay un jardincito y suelen estar al sol. Hay unas cocheras y es donde la gente les pone la comida», relatan. Y así se puede ver. Cualquiera que acceda a esta zona observará una caja de tamaño mediano de cartón que alberga, junto a un palé, tuppers llenos de agua y pienso para gatos.

«Los gatos hacen camadas cada dos por tres», cuentan desde el hospital, y acceden al edificio cuando ven la oportunidad. «Están por todas partes», afirman, y pese a que el SES haya intentado poner medidas para impedirles el paso, como telas metálicas, los felinos «siguen entrando». «Entran incluso al subsuelo del edificio», relatan. 

El Servicio Extremeño de Salud ha confirmado la presencia de los animales. «Es cierto que existe una colonia felina asentada en el entorno del hospital y su existencia fue comunicada al ayuntamiento para que, en base a sus competencias, procediera a su gestión, sin que conste negativa por parte del consistorio». Asimismo, han informado de que «la última desinfección se realizó el año pasado».

Desde el Ayuntamiento de Badajoz confirman que «se es consciente de esa colonia y se está en trámites para hacer el informe correspondiente según la Ley de Bienestar Animal». También señalan que «no está permitido alimentar a estas colonias de manera irregular» y aseguran que «se está actuando conforme a la ley en coordinación con la dirección del SES».

El protocolo CER (Captura, Esterilización y Retorno) es una práctica diseñada para controlar la población felina urbana de manera efectiva y ética. Implica capturar a todos los gatos de una colonia, esterilizarlos y devolverlos a su territorio. De esta manera se evitan camadas indeseadas y se lleva a cabo un control asiduo de los felinos. Este protocolo solo funciona si hay continuidad en el tiempo.

Prohibido alimentar

Aunque el ayuntamiento insiste en que «no está permitido alimentar a estas colonias de manera irregular», trabajadores del hospital aseguran que «la gente les da continuamente de comer». Esta práctica supone un obstáculo para la gestión eficaz de las colonias felinas, que normalmente cuentan con gestoras responsables encargadas de su cuidado y control. En este caso, sin embargo, no existe ninguna gestora oficial asignada.

Las colonias felinas sin gestión adecuada pueden suponer un riesgo de transmisión de enfermedades especialmente en entornos sanitarios donde la higiene es fundamental. Varias personas que trabajan en el hospital aseguran que la presencia de estos gatos afecta a la rutina diaria del centro, especialmente en áreas cercanas a la puerta de urgencias, donde se concentra el grupo.

Aunque los felinos no están en áreas asistenciales, sí han accedido a instalaciones del centro, lo que ha obligado a aplicar medidas de higiene para evitar riesgos sanitarios en un entorno especialmente sensible como es un hospital infantil y maternal.

La presencia de animales no controlados en el entorno hospitalario supone un riesgo para la seguridad e higiene, especialmente en un centro donde hay menores, embarazadas y personas con sistemas inmunológicos debilitados. La normativa autonómica obliga a los ayuntamientos a aplicar el protocolo CER como única vía legal para gestionar estas colonias sin causar perjuicio al bienestar animal ni a la salud pública.

Superpoblación

El problema vivido en el Materno se enmarca en una situación de superpoblación felina. Ya en agosto de 2024 se alertaba desde La Crónica de Badajoz sobre la superpoblación de gatos callejeros en la ciudad. Se contabilizaban más de 200 colonias felinas, muchas de ellas sin control oficial, lo que genera problemas de salubridad y convivencia.

Distintas protectoras, gestoras de colonias y asociaciones de animales de la ciudad alzaron la voz para posicionarse en pie de guerra contra el ayuntamiento. La situación evidenciaba la necesidad de una actuación más decidida por parte de las autoridades para aplicar el protocolo CER y garantizar el bienestar animal.

Las distintas asociaciones criticaban la gestión del consistorio y la «poca efectividad» del método CER, que, pese a la necesidad de continuidad para ser efectivo, se implantaba «cada mucho tiempo», lo que provocaba la reproducción de las colonias sin control. Una situación con la que las gestoras felinas no daban «abasto».

«Lógicamente, estas camadas se podían haber evitado si el método se llevase a cabo asiduamente. Las gatas se quedan preñadas tres veces al año, por lo que no es suficiente», indicaron las protectoras pacenses.

Fuente: La Crónica de Badajoz

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