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Suceso

Un preso intenta apuñalar a varios funcionarios en la cárcel de Badajoz

El interno atacó a los trabajadores con dos armas punzantes de fabricación casera, pero logró ser reducido

El personal pide ahora el traslado del agresor a otro centro penitenciario

Centro penitenciario de Badajoz, imagen de archivo.

Centro penitenciario de Badajoz, imagen de archivo. / Santi García

La Crónica de Badajoz

La Crónica de Badajoz

Badajoz

Susto en la cárcel de Badajoz. Un interno del centro penitenciario intentó apuñalar esta semana a varios funcionarios con dos armas punzantes de fabricación casera. La agresión ha provocado la denuncia de la Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP), que reclama más personal, medidas de seguridad actualizadas y el traslado del agresor a otro centro.

Los hechos comenzaron cuando dos internos del módulo 2 fueron trasladados al módulo 6 por un "incidente regimental". Ambos solicitaron compartir celda, pero la petición fue denegada por falta de espacio. Uno de ellos reaccionó de forma violenta, profirió amenazas de muerte e intentó agredir a un funcionario de servicio. Fue necesario intervenir con apoyo para inmovilizarlo.

Al día siguiente, durante el reparto del desayuno, el mismo interno salió de su celda "esgrimiendo dos pinchos carcelarios, uno en cada mano, e intentando apuñalar a los funcionarios allí presentes". Según relata la APFP, los trabajadores tuvieron que pedir refuerzos y consiguieron reducir al agresor tras poner "en grave peligro" su propia "integridad física".

Solicitud de traslado

La asociación solicitó su traslado a otro centro penitenciario y la aplicación del régimen de primer grado, contemplado en el artículo 91.2, reservado para internos especialmente peligrosos. Sin embargo, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias resolvió mantenerlo en la cárcel de Badajoz y en segundo grado, a pesar de que este centro no dispone de un departamento específico de régimen cerrado.

La APFP considera esta decisión un grave error y un mensaje peligroso: “los internos pueden insultar, amenazar, intentar apuñalar, poner en peligro la integridad física o la vida de los trabajadores penitenciarios, que por parte de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias no son capaces de ni de trasladarlo ni de cambiar su régimen de vida. Un día tendremos que lamentar la muerte de un funcionario de prisiones a manos de un interno, por la falta de rigor y el buenismo de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y el Ministerio del Interior", ha espetado la APFP.

La organización ha reiterado su exigencia de reconocer a los funcionarios de prisiones como agentes de la autoridad, que su trabajo sea considerado de riesgo, y que se apruebe el uso de dispositivos como las pistolas táser. También reclaman una mejora salarial equiparable a la de los trabajadores penitenciarios en Cataluña.

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