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Proyecto controvertido

Movilización en Herrera del Duque para detener la expropiación de la casa del cura

El ayuntamiento va a ejecutar una cuestionada reforma urbanística en el entorno de la iglesia San Juan Bautista que conlleva el derribo de varias dependencias parroquiales

Iglesia de San Juan Bautista con la puerta de acceso a la vivienda del párroco a la derecha.

Iglesia de San Juan Bautista con la puerta de acceso a la vivienda del párroco a la derecha. / Parroquia San Juan Bautista

Laura Alcázar

Laura Alcázar

Polémica en Herrera del Duque por un proyecto de regeneración urbana junto a la parroquia de la localidad pacense. Su ayuntamiento, con la desaprobación de la Iglesia, va a acometer una remodelación en el barrio de El Barruelo que implica que algunas dependencias anexas al templo de San Juan Bautista sean demolidas.

Será mediante un procedimiento de expropiación forzosa que también afecta a la vivienda que hasta ahora ocupa el párroco de la localidad, Santiago Gómez, después de que Ayuntamiento y Arzobispado de Toledo (al que está adscrita la parroquia) no se hayan entendido en la redacción de un convenio para construir una plaza en esta zona del casco antiguo del pueblo. 

Así quedará la intervención.

Así quedará la intervención. / Ayto. Herrera del Duque

Y ha sido a raíz de que el consistorio herrereño haya comunicado hace unos días a la parroquia que la ocupación de los terrenos será este miércoles 16 de julio a las 8:00 horas, cuando se ha difundido a través de las redes sociales la convocatoria de una concentración "pacífica" ese mismo día y a la misma hora, a las puertas del templo, para rechazar una medida que algunos vecinos y feligreses consideran "injusta".

En un manifiesto hecho público se remarca que la decisión municipal "no solo carece de sensibilidad y diálogo, sino que atenta contra la convivencia, la estabilidad espiritual y el respeto a una figura que lleva años al servicio de esta comunidad".

"La casa parroquial no es solo una vivienda, sino un símbolo del vínculo entre el sacerdote y su comunidad. Pretender desalojar al párroco sin consenso ni causa legítima es un acto que sentimos como una agresión directa a nuestras tradiciones, nuestra fe y nuestra dignidad como pueblo", se denuncia en este escrito que reivindica "diálogo, convivencia pacífica y respeto mutuo", al tiempo que exige "la inmediata paralización de cualquier intento de desalojo".

"Graves consecuencias"

Desde la parroquia San Juan Bautista aluden, por su parte, a las "graves consecuencias que la expropiación tendrá para la vida cristiana". La primera, "que el sacerdote se ve obligado a salir del pueblo, pues le echan de su casa sin ninguna alternativa", señalan.

"Por tanto, toda la actividad sacramental: misas, bautizos, bodas, queda en suspenso, no tenéis sacerdote. Podríamos añadir que no sabemos si el año próximo habrá primeras comuniones, o confirmaciones, es un auténtico despropósito. Es un ataque frontal la vida de fe de nuestro pueblo", denuncia la parroquia a través de su cuenta de Facebook.

Documento aportado por el alcalde.

Documento aportado por el alcalde. / Ayto. Herrera del Duque

Aclaración del alcalde

Ante estas informaciones, el alcalde de la localidad, Saturnino Alcázar, ha emitido un comunicado desmintiendo que se vaya a desalojar al párroco. El regidor aporta la documentación en la que la parroquia, representada por el letrado con despacho en Cáceres Juan Ramón Corvillo, renuncia a participar en el desarrollo urbanístico del proyecto y solicita el inicio del expediente de expropiación.

Al mismo tiempo, Alcázar explica que el Ayuntamiento ofreció reformar la casa de los maestros para adecuarla como residencia del párroco, opción que, afirma, fue rechazada por el Arzobispado. 

Notificación del Ayuntamiento a la parroquia.

Notificación del Ayuntamiento a la parroquia. / Ayto. Herrera del Duque

Además, aclara que la comunicación remitida a la parroquia no es una orden de desalojo ni supone el inicio de las obras, sino la citación para levantar acta, "un trámite administrativo dentro del expediente de expropiación que, repito, fue solicitado por la propia parroquia", recalca el alcalde socialista, que afea al Partido Popular que acuse al Gobierno local de "expulsar al cura, romper el diálogo con el Arzobispado y no ofrecer alternativas".

Por último, recuerda Alcázar que la convocatoria de una manifestación sin autorización de la Delegación del Gobierno es ilegal, por lo que "si sucediera algún hecho punible, los responsables de la manifestación serán quienes tengan que dar cuentas ante la justicia", avisa el alcalde, que termina dirigiéndose así al pueblo: "A las personas creyentes, a las vecinas y vecinos que se han visto confundidos por esta situación, quiero que sepáis que no hay ningún ataque a la Iglesia ni a la fe. Esto es una actuación urbanística, recogida en la normativa vigente y tramitada con pleno respeto institucional", zanja el regidor.

El proyecto

El proyecto para renovar El Barruelo, en las traseras de la iglesia, se plantea donde se levanta el centro parroquial. Contempla la creación de una plaza despejada y peatonal que recupere para el ciudadano un espacio "históricamente olvidado", según se explicó cuando se presentó la intervención, que dejará libre de construcciones añadidas la parroquia, cuyos orígenes se remontan a finales del siglo XV.

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