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Se elaboraron 60 raciones para residentes y a domicilio

Garbanzos con callos para los usuarios de la residencia de mayores de Monesterio

El cocinero Jose Mari Vasco, del restaurante La Ponderosa, sorprende a los residentes con este guiso para celebrar el puente de la Constitución

Jose Mari y su guiso de garbanzos con callos

Jose Mari y su guiso de garbanzos con callos / cedida

Monesterio

 Mientras prepara su guiso, un cocinero tiene tiempo para pensar, para reflexionar, para especular con nuevas creaciones. Incluso tiempo para meditar en cosas que, a priori, nada tienen que ver con la cocina, aunque, al final, casi todo se refleje con la profesión.

 Aplicar sabores, depurar técnicas e idear nuevas recetas va implícito con el proceso creativo de quienes se dedican a la cocina. Disfrutar de la calma, mientras se cocina, activa la memoria emocional. Mientras preparaba sus guisos, Jose Mari Vasco, cocinero del restaurante La Ponderosa, evocó recuerdos de “personas con las que has convivido toda la vida y hace mucho tiempo que no ves”. Surgieron nombres como Félix ‘El cano de la Gregorita’, Juanma, el del bar El Túnel, Magdalena, Luján… y otras tantas caras familiares, a las que, ahora, por su situación de residentes, es difícil ver.

 Los garbanzos evocan poderosos recuerdos culinarios. “Mi madre me contaba que cuando se fue a servir, a Sevilla o a Madrid, su comida de cada día eran garbanzos. Al día de hoy, le siguen encantando”, expresa, Jose Mari. En aquel momento, el cocinero asoció la añoranza del trato diario con aquellos vecinos y vecinas que ahora conviven en la residencia, con este plato, que forma parte del recetario popular y que históricamente se comían casi a diario.

 Con esta idea en la cabeza, el cocinero contactó con la alcaldesa para “pedir permiso” y “romper la rutina diaria de los residentes”, con un buen almuerzo a base de un cocido de garbanzos con callos. Desde el ayuntamiento se coordinó con la cocina de la residencia un cambio de menú para algún día concreto y fue el pasado domingo, día 7 de diciembre, cuando Jose Mari, se presentó en la residencia con una olla a rebosar de este delicioso guiso, que dio para más de 60 raciones. Lo degustaron los residentes y también se hizo llegar a las personas que tienen contratado el servicio de comida a domicilio.

Satisfacción

 La generosa iniciativa, coincidió con el puente de la Constitución. “Que mejor fecha que esta, para celebrar con nuestros mayores su lucha por la democracia”, expresa, Vasco. Su mayor alegría, reencontrarse con aquellos vecinos a los que hacía tanto tiempo que no saludaba y su mayor recompensa, la satisfacción, que los platos volviesen vacíos a la cocina.

 María Fernanda Díaz Barriga, responsable del Área Social del ayuntamiento de Monesterio, ha agradecido el gesto de Jose Mari y su restaurante, con los mayores residentes. Para el cocinero ha supuesto toda una experiencia, “digna de repetirse”, demostrando que es posible añadir alma a la comida.

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