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Competencias básicas en materia digital

Rompiendo la brecha digital con los mayores de Monesterio

La Fundación Organge imparte 6 cursos de formación para aprender a manejar el teléfono móvil con facilidad

Los mayores demandan formación continua y gratuita, adaptada a sus necesidades

Imagen de grupo con los participantes de esta actividad

Imagen de grupo con los participantes de esta actividad / cedida

Monesterio

 La brecha digital afecta a más del 60% de las personas que tienen más de 60 años. En un mundo cada vez más digitalizado, la desigualdad que, en materia de nuevas tecnologías afecta a los mayores, supone, en muchos casos, grandes retos. A través de un proyecto nacional, de la fundación Orange, impulsado por Red.es y el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, en colaboración con el ayuntamiento, medio centenar de mayores de Monesterio han participado en el programa digital ‘Mayores Conectados’. Una formación, totalmente gratuita que, durante algo más de 2 meses, ha contribuido a mitigar la brecha digital, garantizando que las personas mayores puedan relacionarse con su entorno y con la administración, de forma autónoma y segura.

 La formación, coordinada e impartida por Carlos García, se ha desarrollado mediante la impartición de 6 cursos, muy prácticos, que han logrado reforzar los conocimientos digitales en un sector de la población que, según alguno de los propios participantes, necesitan de este tipo de formación, de manera “continua y gratuita”, adaptada a sus necesidades.

 En su primera intervención con personas mayores, García, acostumbrado a este tipo de formaciones entre niños y jóvenes, no tiene más que palabras de “agradecimiento” hacia los grupos que han participado en el programa. “La acogida ha sido monumental”, expresa. Nuestros mayores “saben que este tipo de tecnologías, además de muy necesarias son muy útiles”, remarca Carlos García.

La Inteligencia Artificial

 Si, inicialmente los cursos estaban especialmente diseñados para hacer perder el miedo a las personas mayores, a la hora de usar el teléfono móvil o internet, finalmente, este proyecto ha demostrado que, con la formación adecuada, el colectivo, está preparado para utilizar la IA y, utilizarla como una aliada en su día a día: “desde la creación de recetas de cocina, hasta la creación de imágenes o textos desde cero, hasta la planificación de viajes y otras soluciones innovadoras que pueden mejorar su calidad de vida”.

 El acceso al mundo digital también conlleva ciertos riesgos que pueden afectar a la privacidad y a la seguridad de las personas. Este ha sido otro de los grandes desafíos. Para evadir estos peligros se han ofrecido las herramientas y el conocimiento necesario para “evitarlas y prevenirlas”.

 Para Joaquín Vázquez Terrón, uno de los alumnos de los cursos, lo más llamativo ha sido descubrir el “sorprendente mundo de las aplicaciones” y, entre ellas, las prestaciones que puede llegar a ofrecer para el entretenimiento. También destaca la necesidad de adquirir los conocimientos necesarios, “para evitar riesgos o estafas”. “Aún tenemos mucho que aprender”, sostiene Vázquez, que, al igual que sus compañeros y compañeras, demanda continuidad en este tipo de formación.

 Carlos García incide en la necesidad de seguir impartiendo este tipo de cursos entre un sector de la población al que, “teniendo la necesidad urgente de acceder a esta formación, quizá, tenemos un poco olvidado”, concluye.

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