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Alejandro Tirado, joven bailarín de Badajoz: "Irme de casa con 13 años fue lo más duro, pero ha merecido la pena"

Comenzó a bailar con tres años y diez años más tarde se marchaba a estudiar a Madrid

Se ha alzado recientemente con la medalla de oro de baile a dos del Young America Grand Prix

El próximo curso se marcha a formarse a Viena

Alejandro Tirado, joven bailarín de Badajoz, durante su último concurso.

Alejandro Tirado, joven bailarín de Badajoz, durante su último concurso. / La Crónica

Jonás Herrera

Jonás Herrera

Badajoz

Alejandro Tirado, joven talento de la danza de Badajoz, comenzó a formarse desde los tres años en el Conservatorio de Montijo y, tras una década de dedicación, se trasladó a Madrid para continuar su formación profesional. Con solo 16 años, se prepara para dar el salto internacional al integrarse en la Ópera de Viena, tras recibir reconocimientos y becas en prestigiosas competiciones de ballet a nivel mundial.

Empezó a bailar muy pequeño, ¿cómo fueron sus inicios?

Comencé con tres años en el Conservatorio de Montijo. Más tarde, cuando tenía cinco, me mudé a Badajoz capital. Estuve primero con Zaida Ortiz y después en el Conservatorio María Montero, donde permanecí hasta los trece años. Allí mis profesoras fueron fundamentales, porque me ayudaron a prepararme para entrar en un conservatorio en Madrid.

Con solo trece años se marchó a vivir a Madrid, ¿cómo lo recuerda?

Fue un cambio muy grande y bastante duro. El primer año viví con una familia de acogida, porque era muy pequeño. La madre de la familia era profesora del conservatorio, lo que me ayudó mucho a adaptarme. El segundo año me fui a vivir con mi hermana, que es enfermera, y actualmente comparto piso con dos compañeras del conservatorio.

Lleva ya tres años viviendo en la capital, ¿qué le ha aportado esa experiencia?

Hasta que no me fui a Madrid no abrí realmente mi visión sobre la danza. En Badajoz bailaba porque me encantaba, pero no tenía ni idea de lo que había fuera. En Madrid descubrí un mundo completamente diferente, con otro nivel y muchas más oportunidades, sobre todo para los chicos.

¿Cómo recuerda el momento en el que decide que quería bailar?

Todo empezó porque mi hermana iba al conservatorio de piano. Cuando iba a recogerla con mi familia, veía a las chicas de danza, porque compartían espacio con el ballet. Me quedaba mirándolas y sentía muchísima ilusión. Ahí supe que yo también quería bailar.

Alejandro Tirado, bailarín de Badajoz.

Alejandro Tirado, bailarín de Badajoz. / La Crónica

¿Cómo ha sido su evolución desde sus comienzos hasta hoy?

Ha sido una evolución enorme. Cada año mis ganas de bailar han ido creciendo y siempre he tenido claro que quería dedicarme a esto. El verdadero cambio llegó cuando me fui a Madrid y descubrí cómo es realmente el mundo profesional de la danza.

¿Qué diferencias notó respecto a la formación que tenía aquí?

Sobre todo el nivel. En Madrid hay muchos chicos bailarines y eso te exige más. Aquí, cuando yo estaba en Badajoz, prácticamente era el único. Además, estar solo, lejos de la familia, supone muchos cambios a nivel personal.

¿Ha sido duro llegar hasta donde está ahora?

Sí, ha sido muy duro. Requiere mucho esfuerzo, constancia y trabajo diario durante muchos años. El ballet es una disciplina muy exigente, con mucha competitividad. Tienes que aprender a no compararte con nadie y, además, compaginarlo con el instituto, lo que exige una organización muy estricta.

Hace poco ha conseguido la medalla de oro en paso a dos en el Young America Grand Prix, ¿cómo vivió esa competición?

Fue una mezcla de muchos sentimientos. Hay mucha presión, porque te ve mucha gente desde casa y el jurado está formado por profesores de todo el mundo. Aun así, me sentí bastante bien y conseguí no solo el primer premio, sino también varias becas.

¿Qué tipo de oportunidades le ha abierto este premio?

Me han dado becas para cursos y estancias de verano en lugares como San Francisco, Boston, Alemania y otras escuelas internacionales. Todo eso abre muchas puertas a nivel formativo y profesional.

Alejandro Tirado, bailarín de Badajoz.

Alejandro Tirado, bailarín de Badajoz. / La Crónica

¿Qué significa para usted este reconocimiento?

Es un honor, porque refleja todo el trabajo que he hecho durante el año. Además, me hace muy feliz saber que mi familia me ve desde casa y se siente orgullosa de mí.

La formación en danza suele implicar salir al extranjero. ¿Es también tu caso?

Sí. En España la danza no tiene mucho futuro. Todavía no he vivido fuera, pero el año que viene me voy a la Ópera de Viena. Todo salió muy rápido con la audición y estaré allí dos años en formación, con la idea de entrar en la compañía.

Mirando atrás, ¿cuál ha sido el momento más duro de toda su trayectoria?

El momento más duro fue separarme de mi familia con trece años para irme a Madrid. Ese momento me marcó mucho.

¿Cree que faltan oportunidades en tu tierra y en España en general?

Sí. Me gustaría que la danza estuviera mejor valorada en España. Hay pocas compañías, los bailarines cobran mal y no está suficientemente reconocida. Ojalá se apostara más por la danza en las grandes ciudades.

¿Cómo imagina su futuro?

Mi objetivo es formarme bien en Viena, entrar en una compañía y poder bailar en la ópera, hacer giras y crecer como bailarín.

Cuando vuelve a Badajoz, ¿qué siente?

Estoy muy bien porque vuelvo con mi familia, y eso se echa muchísimo de menos. También la comida y la facilidad para moverte por la ciudad, porque en Madrid todo es mucho más complicado.

Para terminar, ¿qué mensaje mandarías a los niños que quieren dedicarse a la danza pero tienen miedo al qué dirán?

Que no tengan miedo a ser juzgados. Yo también lo he sido. Si es lo que te gusta y es tu pasión, tienes que ir a por ello sin hacer caso a los comentarios de los demás.

Alejandro Tirado, bailarín pacense.

Alejandro Tirado, bailarín pacense. / La Crónica

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