Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Padrón municipal

Almendralejo ha consolidado su recuperación demográfica en 2025

Por tercer año consecutivo, según los datos publicados por el INE, la ciudad experimenta un repunte del número de habitantes hasta los 34.544

Imagen aérea de Almendralejo.

Imagen aérea de Almendralejo. / Cedida

Almendralejo

Almendralejo continúa afianzando una tendencia de recuperación demográfica que se viene consolidando en los últimos ejercicios. Los datos oficiales del padrón municipal a 1 de enero de 2025 reflejan que la ciudad alcanza los 34.544 habitantes, lo que supone 260 personas más que el año anterior y confirma el tercer año consecutivo de crecimiento poblacional tras un largo periodo de estancamiento. Una cifra que, sin ser espectacular, sí resulta significativa en el contexto demográfico regional y nacional, donde muchos municipios medianos continúan perdiendo población.

Este incremento prolonga una dinámica positiva iniciada en 2023, cuando Almendralejo comenzó a dejar atrás los mínimos registrados a finales de la pasada década. En 2024, el municipio cerró con 34.284 habitantes, y el avance hasta los 34.544 actuales supone un crecimiento cercano al 0,8 % interanual, un dato modesto pero estable. La evolución adquiere mayor relevancia si se analiza en perspectiva histórica: hace una década, en 2015, Almendralejo contaba con 34.265 habitantes, lo que indica que, tras años de altibajos y descensos, la ciudad no solo ha logrado frenar la pérdida poblacional, sino recuperar terreno y estabilizarse por encima de los 34.500 vecinos.

Uno de los aspectos más destacados del actual padrón es la reducción progresiva de la brecha demográfica, especialmente en términos de estabilidad por edades y sexos. La población femenina continúa siendo ligeramente mayoritaria, con 17.520 mujeres frente a 17.024 hombres, una proporción habitual en la mayoría de municipios españoles. En cuanto a la estructura por edades, la franja comprendida entre los 18 y los 64 años sigue siendo mayoritaria, lo que refuerza el peso de la población activa y sostiene el dinamismo social y económico de la ciudad, aunque el envejecimiento continúa siendo uno de los grandes retos de futuro.

El crecimiento de los últimos tres años se interpreta como el resultado de varios factores combinados: una mayor estabilidad residencial, el retorno de población tras la pandemia, la atracción de vecinos de municipios cercanos (especialmente pueblos de la comarca que pierden población) y una ligera mejora del saldo migratorio. A ello se suma la capacidad de la ciudad para mantener servicios, actividad comercial y oportunidades laborales que fijan población, especialmente en comparación con otros municipios del entorno rural.

Aunque todavía es pronto para hablar de un cambio estructural definitivo, los datos invitan a un moderado optimismo. Almendralejo demuestra que es posible revertir la tendencia negativa que marcó parte de la década pasada y encarar el futuro con una base demográfica más sólida. El reto ahora pasa por consolidar este crecimiento, atraer población joven y facilitar el acceso a la vivienda para que esta recuperación no sea coyuntural, sino sostenida en el tiempo.

Tracking Pixel Contents