Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Crimen machista

Nadia, la última víctima de violencia de género en Badajoz, en 2010

Ocurrió en un piso de Ricardo Carapeto, en San Roque. Su marido le disparó en la cabeza y después se suicidó

Tenían una niña de 8 años

El cuerpo de Nadia, saliendo del domicilio familiar.

El cuerpo de Nadia, saliendo del domicilio familiar. / S. GARCÍA

Si se confirma que la muerte en Badajoz de Carmen Díaz, de 78 años, ha sido un crimen machista, habrán transcurrido algo más de 15 años desde el último caso de víctima mortal por violencia de género en la capital pacense.

Ocurrió el 16 de diciembre de 2010 en la barriada de San Roque.

Nadia Sabir Sabir, de 44 años, fue asesinada por su exmarido, Juan Rey Vázquez, de 59 años, que le disparó con una pistola en la cabeza lo que le causó la muerte inmediata. Posteriormente, el asesino se quitó la vida disparándose con la pistola y lanzándose o cayendo desde una ventana al patio interior del edificio donde ocurrieron los hechos, en el bloque número 107 de la avenida Ricardo Carapeto, justo encima de la cafetería Los Gemelos.

Era aquel año la primera víctima mortal por violencia de género que se producía en Extremadura. El matrimonio estaba separado, en el proceso final del divorcio, y tenía una niña de 8 años, que estaba en el colegio en el momento del asesinato.

El hombre que mató ayer a su expareja compró la pistola en el "mercado ilegal", según informó la Delegación del Gobierno.

Se redujo el grado del riesgo

Los hechos ocurrieron a las 9.15 horas de la mañana. Nadia regresaba al que había sido durante diez años el domicilio familiar, el cuarto B, en el que vivía solo con su hija desde que meses atrás se dictase una orden de alejamiento contra el marido, con el que estaba en trámites de separación. El exmarido "había respetado y obedecido tajantemente" esta orden de alejamiento, por lo que en el mes de septiembre la consideración se rebajó del riesgo medio a "no apreciado".

Existía un seguimiento por la Unidad de Protección, Prevención y Asistencia Contra los Malos Tratos (UPAC) del Cuerpo Nacional de Policía y la mujer contaba con un dispositivo de teleasistencia que podía activar si se consideraba "en peligro" para alertar a la policía, que además estaba en contacto con ella, pero Nadia no pudo recurrir a esta opción "porque la ha cogido por sorpresa".

Algunos vecinos aseguraron que alguna vez habían visto al asesino por las inmediaciones. La mujer había denunciado amenazas, pero no constaba que hasta el día del crimen hubiera sufrido agresiones físicas.

Sin embargo, una persona muy cercana a la víctima relató a este diario que la última no fue la primera agresión. En su testimonio contó que las disputas entre la pareja eran frecuentes y "se escuchaban voces" en la vivienda. Según aseguró, dos atrás le causó cortes en las manos con un cuchillo. Otros vecinos relataron que se lo llevaron detenido.

¿Qué pasó aquella mañana?

El último día de su vida, Nadia se había levantado como cada mañana para llevar a la niña al colegio Luis Vives. Volvió a su casa directamente y, al parecer, según testimonios recogidos por este diario, al salir del ascensor se encontró directamente con su agresor, que la estaba esperando con una pistola del calibre 7,75. La Delegación del Gobierno precisó que el hombre era titular de una escopeta y se le había retirado el permiso. Sobre cómo se hizo con la pistola, explicaron que la policía lo está investigando aunque suponen que la consiguió "en el mercado ilegal".

Juan Rey Vázquez disparó a Nadia en el mismo rellano de la escalera. La mujer quedó tendida en el suelo y posteriormente su agresor buscó el modo de quitarse la vida. Lo hizo disparándose y cayendo por la única ventana de la escalera que da al patio de luz que carece de reja, en el quinto piso. El cuerpo quedó tendido en el suelo y una de las paredes manchada de sangre.

Juan Rey Vázquez era natural de un pueblo de la provincia de Badajoz pero vivió durante muchos años en el País Vasco, de donde se vino con una pensión por invalidez, según relataron los vecinos. Tenía dos hijos mayores de un matrimonio anterior. Nadia Sabir se vino con él a Badajoz hace diez años desde Marruecos, donde se habían casado. Tuvieron una niña.

Problemas psiquiátricos

Según relató una vecina que tenía un contacto muy directo con la víctima, hace poco más de una semana que el exmarido había salido del hospital donde había estado ingresado por problemas psiquiátricos. La Delegación del Gobierno concretó que el ingreso se produjo por un intento de suicidio. La pareja ya no tenía contacto entre sí, pero el padre seguía teniendo derecho a llevarse a su hija, pues todavía no se había celebrado el juicio.

Varios vecinos coincidieron en que Juan Rey era un hombre de pocas palabras, con un carácter introvertido y serio. "Te encontraba en el ascensor y no te daba ni los buenos días", manifestó una vecina. Juan Lara, que lleva el bar Los Gemelos, conocía al matrimonio, sobre todo a él, que solía entrar a tomarse la cerveza hasta que dejó de hacerlo cuando dictaron la orden de alejamiento de su esposa. "Era algo raro --lo describió- y hablaba poco, pero que yo sepa no era violento, solo poco tratable".

Una vecina, que había vivido en el mismo bloque casi cuatro años, contó que conocía al matrimonio "y siempre los hemos visto bastante bien, con su niña, siempre han sido una pareja estable". "Yo lo tenía por un hombre muy formal, era un buen vecino y ella una buena muchacha", señalaba Loli Guareño.

"Ese hombre lo tenía todo pensado, ha esperado a que su mujer lleve a la niña al colegio y la ha esperado", mascullaba otra mujer.

Tras lo ocurrido, a lo largo de toda la jornada se sucedieron las muestras de condena a este nuevo episodio de violencia de género, por parte del alcalde de Badajoz, Miguel Celdrán, la Junta, el grupo municipal socialista, IU, la Asociación de Mujeres Progresistas de Badajoz, la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur) y en el Congreso, por parte de la ministra de Sanidad, Leire Pajín.

Casi quince años han pasado de aquella terrible historia.

Tracking Pixel Contents