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Disfrutan del espectáculo desde bambalinas

17 años maquillando a murgas en Badajoz y un secreto bien guardado: Conchi y Bely no dan ni una pista sobre los tipos

Para estas hermanas de 'Barroso Estilistas', lo más bonito de trabajar dentro del concurso es la confianza que reciben de los murgueros y el privilegio de poder escucharles antes de levantarse el telón

Se declaran "confidentes del Carnaval de Badajoz": los personajes que se darán a conocer en el López a partir del 3 de febrero, pasan primero por sus manos

Video | Bely y Conchi llevan 17 años maquillando el Carnaval de Badajoz

Andrés Rodríguez

Rebeca Porras

Rebeca Porras

Badajoz

Mientras el público espera en el patio de butacas y el telón aún no se ha levantado, en los camerinos del Teatro López de Ayala de Badajoz ya se vive el carnaval en estado puro. Nervios, risas, estribillos… y dos hermanas gemelas que, brocha en mano, llevan 17 años poniendo cara a la ilusión murguera. Son Isabel Barroso (Bely) y Confección Barroso (Conchi), al frente de 'Barroso Estilistas', dos pacenses que cada febrero se vuelcan con el carnaval desde dentro, donde no llegan los aplausos pero sí la emoción.

Bely y Conchi son unas privilegiadas. Conocen los tipos de las murgas desde el mes de noviembre, mucho antes de que se desvelen al público. Un secreto que guardan como oro en paño.

La primera murga que maquillaron fue la de Los Indecisos y desde entonces su lista de nombres ha crecido año a año: Los Chungos, Las Espartanas, Los Espantaperros, Los Chalaos, Badazoo, Pa 4 Días, Los Camballotas, Los Mirinda, Las Polichinelas o Los Escusaos, entre otros.

Hay jornadas de auténtica locura. “A veces maquillamos dos murgas el mismo día”, cuentan. Eso significa prisas, concentración máxima y una norma para todos: "Que se estén quietos". No siempre es fácil. La anécdota más recordada es la de Tony, de Los Mirinda, que no dejaba de moverse mientras Conchi intentaba hacer su trabajo: “Tuvimos que atarlo a la silla”, recuerdan entre risas. Iban de beatas y aquel año, además, ganaron el concurso.

Maquillaje a prueba de focos, sudor… y abrazos

La técnica es clave. Utilizan maquillaje resistente a focos y al sudor, mucha fijación y una advertencia constante: “acordaos de que vais maquillados”. Porque ha pasado. Saludos efusivos entre murgueros, una cara manchada de negro… y vuelta a empezar. “Alguna vez me he plantado en el camerino y he dicho: todo el mundo quieto o paro al equipo”, explica Bely, que señala que la mayoría no está acostumbrada a maquillarse y que algunos incluso se afeitan solo para la ocasión. "Son muy obedientes y siguen nuestras indicaciones".

“Ellos confían en nosotras, sacan todo lo que llevan dentro, tú lo absorbes y te contaminas de esa alegría”

Conchi y Bely, de Barroso Estilistas

Esto lo tienes que vivir desde dentro”, dicen, y ellas lo viven. Desde los nervios previos hasta el final. “Ellos confían en nosotras, sacan todo lo que llevan dentro, tú lo absorbes y te contaminas de esa ilusión y alegría. Es muy emocionante”.

Para Bely, la experiencia es maravillosa: “Les ayudamos, les asesoramos, estamos codo con codo. Esa confianza que nos dan es una de las mejores cosas. Buscan nuestra opinión y todos son encantadores”.

El privilegio del pase previo

Pero si hay algo que las hace sentirse únicas es escuchar el pase previo, justo antes de que se abra el telón. “Somos unas privilegiadas. Estamos en el camerino con ellos, es íntimo y muy emotivo, sobre todo cuando cantan el pasodoble”, explican. A veces, confiesan, no pueden evitar emocionarse y llorar. “Estamos orgullosas de vivir el carnal así”. "Para nosotras son como nuestros bebés", reconocen.

Durante las dos semanas que dura el certamen, Barroso Estilistas, en la calle Pintor Barjola (San Fernando), ajusta su rutina. Avisan a sus clientas de qué tardes cierran el salón para trabajar en el teatro. Los precios varían según la complejidad del tipo; el maquillaje más básico ronda los 25 euros por persona y por fase.

Si tienen que mojarse, lo hacen sin problema: les gustan todas las murgas, pero se confiesan muy fans de Los Mirinda, Los Chungos y Los Water.

No pisan el escenario, pero están en cada aplauso: en sus manos nace el personaje y arranca el Carnaval.

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