Tradición y versatilidad
«Internet es un ‘machaca empresas’, pero aquí seguimos»: Casa Espada de Badajoz sobrevive a la era online a base de cercanía
Este emblemático comercio ha sido testigo de la evolución del carnaval, adaptándose a las tendencias y ofreciendo disfraces para todas las generaciones
En los últimos años han ganado peso los de animales, especialmente por el frío, al ser de telas más abrigadas, y también son tendencia los relacionados con las series Stranger Things o las 'guerreras K-pop'

Santi García

Si hay un comercio en Badajoz que huele a historia, a tradición y a fiesta, ese es Casa Espada. Esta tienda, que abrió sus puertas en torno a 1875, es para muchos sinónimo de carnaval.
Generaciones de pacenses han pasado por su mostrador en busca del complemento perfecto o del disfraz que acabaría siendo protagonista una noche de febrero. Hoy el negocio está en manos de Sergio Pereira, aunque, como él mismo cuenta, su vida ha estado ligada al establecimiento desde niño. “Oficialmente, como autónomo, empecé en el 99, pero yo siempre he estado aquí, ayudando a mi madre”, explica a este diario. Casa Espada comenzó su andadura en la calle San Juan y desde hace casi una década se ubica en la calle Francisco Pizarro, donde en junio cumplirán diez años.
Un comercio que ha visto cambiar el carnaval
Pereira ha sido testigo directo de la evolución de la fiesta. “El carnaval ha mejorado mucho, hay muchísima participación. Lo que noto es que antes los disfraces eran más trabajados”, recuerda. Si bien hoy existe mucha más oferta y se compra el disfraz ya hecho, antes -señala- la gente confeccionaba gran parte del atuendo en casa. “Se compraban cuatro complementos y cada uno se hacía la chaqueta, la camisa o los pantalones. Tenía muchísimo mérito, porque no había internet ni tantas opciones”.
Casa Espada ha estado vinculada al carnaval incluso en los años más difíciles. “Mi madre y mi abuelo ya vendían en época de la dictadura, cuando no había fiesta oficial, pero sí muchas celebraciones privadas”, relata.
Mucho más que disfraces
Aunque el carnaval es su temporada fuerte, Casa Espada nunca ha sido una tienda monotemática. A lo largo de su historia ha sido ferretería, sombrerería, mayorista de productos de quiosco, ha vendido alpargatas, navajas para el campo e incluso artículos de pirotecnia, hasta que la normativa lo impidió. También contó con juguetería.
Hoy mantiene una oferta variada durante todo el año: souvenirs para visitantes, artículos de Semana Santa como capirotes y fajines, aderezos de trajes regionales extremeños y regalos de todo tipo. “Hay tiendas que aparecen ahora y luego desaparecen. Nosotros lo mantenemos todo el año”, presume.
Clásicos que nunca fallan
En carnaval hay disfraces que, pase lo que pase, siempre salen por la puerta: “El mexicano es un clásico, muy fácil de poner. También policías, indios, piratas o vaqueros”, enumera. En los últimos años han ganado peso los disfraces de animales, especialmente por el frío, al ser de telas más abrigadas.
Los disfraces humorísticos también pisan fuerte: botellas y jarras de cerveza, bebidas energéticas o licores. “Son divertidos y fáciles”, apunta. Las series de televisión marcan tendencia -Stranger Things o La casa de papel- y la estética medieval sigue funcionando gracias a su amplia gama. Por otro lado, las “guerreras K-pop” se están pidiendo mucho este año; "están de moda aunque los fabricantes aún no han respondido".
El valor del trato cercano
Frente a la competencia de internet, que Pereira define como “un mata empresas”, Casa Espada se apoya en la especialización y el asesoramiento. “La foto no es el disfraz, se engaña mucho con eso, pero nosotros conocemos los trajes, los tallajes, lo que da de sí cada modelo”, argumenta, y señala que en este negocio conviven todo tipo de clientes: quienes buscan un disfraz gracioso y desenfadado, y quienes prefieren ir más elegantes o fieles a un personaje. En todos los casos, el acompañamiento marca la diferencia.
En una ciudad donde el carnaval es seña de identidad, Casa Espada representa algo más que un comercio: es memoria viva, continuidad y ese mostrador de confianza al que se vuelve cada febrero, sabiendo que, pase el tiempo que pase, siempre estará ahí.
- Encuentran en Badajoz el cuerpo sin vida del menor de 13 años desaparecido
- Sigue en directo la última hora del Carnaval de Badajoz
- Un joven de 32 años muere en un tiroteo en Villanueva de la Serena que deja otro herido grave
- Ilham, la mujer asesinada por su pareja en Don Benito, era madre de cuatro hijos
- Confirmado: Los paquetes 'bomba' dirigidos a Gallardo en Diputación de Badajoz no contienen explosivos
- El detenido de 15 años por la muerte de la educadora en Badajoz intenta agredir a otra del Marcelo Nessi
- Carlos, el niño extremeño que le dijo al Rey Felipe que es como el conductor de un autobús
- Trágico final al Carnaval de Alconchel: un joven está grave en la UCI del Universitario de Badajoz tras ser apuñalado