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Carnaval de Badajoz

Una década de experiencia y un tipo para jugar al doble sentido: 'Valentín, entrenador infantil'

Conocidos popularmente como 'Los Muraniños', vuelven al Concurso de Murgas con esa mezcla de experiencia, ironía y personalidad que les ha convertido en una de las agrupaciones más reconocibles de la fiesta

Los componentes de la murga en 2026.

Los componentes de la murga en 2026. / Cedida

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Rebeca Porras

Rebeca Porras

Badajoz

'Valentín, entrenador infantil', conocidos popularmente como Los Muraniños, vuelven al Concurso de Murgas de Badajoz con esa mezcla de experiencia, ironía y personalidad que les ha convertido en una de las agrupaciones más reconocibles del Carnaval de Badajoz.

El grupo nació de las antiguas murgas Los Niños y Los Murallitas, de ahí su apodo, y afronta esta edición con novedades importantes en sus filas. Este año vuelven Juan José Sevilla y Alejandro Gordillo a la guitarra. "Son componentes que siempre han estado en el grupo, salvo el año pasado, que descansaron”, explica Alberto Regaña, uno de los integrantes.

Por otro lado, José María Regaña, el hermano de Alberto, vuelve este año al cien por cien. El pasado carnaval quiso tomarse un descanso, aunque participó cantando pasodobles y cuplés. En 2026 regresa a su papel habitual, escribiendo las letras codo con codo junto a Chiqui. Ambos, Regaña y Chiqui son las caras más destacadas dentro del grupo, hasta el punto de que buena parte del público asocia la murga directamente con ellos.

"Habrá crítica desde el punto de vista del personaje, con mucha interpretación, doble sentido y sarcasmo"

Alberto Regaña

— Miembro de Valentín, entrenador infantil

No todo han sido regresos. También se han producido dos bajas: Dani Luna, guitarrista, y Alberto Cabezas, que se marcha a la murga callejera Jarana. Con estos cambios, la murga mantiene su esencia pero refresca energías para dar vida a su nuevo personaje: Valentín, entrenador infantil, un tipo que servirá de vehículo para su humor. El objetivo es el de siempre: “Hacer algo que nos guste a nosotros, que le guste al público y, sobre todo, conseguir hacer reir. Habrá crítica desde el punto de vista del personaje, con mucha interpretación, doble sentido y sarcasmo”, indica.

La magia del primer día

Para Alberto, participar en el concurso sigue teniendo un componente emocional fuerte. A nivel personal, cuenta que lo mejor es “el primer día”, las sensaciones al pisar las tablas y el contacto inicial con el público. Lo más complicado llega después: “Cuando se alcanza la final es cada vez más difícil hacer reír y disfrutar en el escenario. No es que no se haga, pero cuesta más”.

Mirada crítica al certamen

Desde dentro, Alberto apuesta por revisar la estructura del concurso. “Con 21 murgas, tres fases me parece un sinsentido y una sobreexposición. Los repertorios se queman muy rápido”, señala.

Sobre las posibles injusticias, apunta a la sobrevaloración de las grandes escenografías. “Tienen mérito, claro, pero dependen de una inversión económica que no todos pueden o quieren asumir. El foco no debería ponerse ahí”. Algo similar ocurre con la música: “Debería valorarse igual que la letra, no más”.

Experiencia y palmarés

La murga debutó como tal en 2016, aunque sus componentes acumulaban ya una larga trayectoria. Su mayor éxito llegó en 2022, cuando lograron el primer premio con 'Este concurso lo vamos a ganar'. También suman segundos premios (2016, 2017, 2019 y 2020) y un tercer premio en 2024 con el personaje de Guaditos.

Estos días ultiman detalles con ensayos casi diarios en un local de un complejo de naves en la carretera de Valverde.

Actuarán el miércoles 4 de febrero, en la que será su décima participación en el certamen. A la afición le lanzan un mensaje: verán una actuación muy en su línea, pero con un giro radical de tipo. “No sonaremos a los registros del año anterior, es nuestra forma de trabajar y eso tiene mérito”.

Porque más allá del concurso, lo suyo siempre acaba siendo puro espectáculo.

Fuente: La Crónica de Badajoz

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