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La solidaridad de las parroquias, base de la financiación

Manos Unidas aspira a superar 700.000 euros en la diócesis de Mérida-Badajoz con la campaña contra el hambre

La organización celebra este fin de semana un ayuno voluntario y una colecta destinados a recaudar fondos para proyectos de desarrollo, como un centro educativo en el Congo y acceso a agua potable en Ecuador

La presidenta de Manos Unidas en Badajoz, María Jesús Alfaro y Rosa Serrano, una trabajadora de la ONG.

La presidenta de Manos Unidas en Badajoz, María Jesús Alfaro y Rosa Serrano, una trabajadora de la ONG. / Santi García

Rebeca Porras

Rebeca Porras

Badajoz

Manos Unidas celebra este fin de semana su campaña anual con el lema 'Declara la guerra al hambre', una iniciativa que este año sitúa el foco en la paz como gran reto global. Los días centrales serán el viernes 6 de febrero, jornada de ayuno voluntario, y el domingo 8, cuando se realizará la colecta especial en las parroquias de la archidiócesis de Mérida-Badajoz.

La campaña es, según la organización, "una llamada urgente a combatir las causas profundas de la violencia -entre ellas el hambre- y a hablar de paz en un mundo marcado por los conflictos". Desde Manos Unidas subrayan que el hambre actúa como "un arma silenciosa", más letal que muchas armas de guerra y, en ocasiones, utilizada de forma estratégica en contextos bélicos.

Paz y desarrollo, un binomio inseparable

La presidenta delegada de Manos Unidas en Badajoz, María Jesús Alfaro, ha defendido durante la presentación que "el desarrollo es el nuevo nombre de la paz". "En un mundo marcado por la violencia y los conflictos armados, hablar de paz sigue siendo una urgencia. Pero la paz no empieza cuando callan las armas, se construye mucho antes, cuando se garantiza una vida digna, cuando se erradica el hambre y cuando se reducen la pobreza y la desigualdad", ha afirmado.

La campaña de 2026 parte de la convicción de que detener las guerras no es suficiente si no se construyen sociedades más justas e inclusivas, donde todas las personas tengan oportunidades y puedan vivir con dignidad.

"La paz no empieza cuando callan las armas, se construye mucho antes, cuando se garantiza una vida digna, cuando se erradica el hambre y cuando se reduce la desigualdad"

María Jesús Alfaro

— Presidenta de Manos Unidas en Badajoz

El impacto de la pobreza y los conflictos

Durante la presentación se ha recordado que 1.100 millones de personas viven en pobreza multidimensional aguda, más de la mitad de ellas niños. Cerca del 40 % reside en países afectados por la guerra, la fragilidad o bajos niveles de paz.

Además, la tasa de pobreza en países en conflicto se sitúa en el 34,8 %, frente al 10,9 % en países no afectados por la guerra. Para Manos Unidas, estos datos evidencian que hambre, pobreza y violencia están estrechamente relacionados.

Proyectos a financiar

La recaudación de la campaña se destinará a distintos proyectos de desarrollo. En el caso de Extremadura, la delegación de Badajoz respalda especialmente dos iniciativas: un centro educativo en la República Democrática del Congo (por un valor de 34.990 euros) y un proyecto de mejora de acceso al agua potable en Loja, Ecuador (por 93.023 euros). Ambos superan los 100.000 euros de presupuesto y se financian de forma conjunta entre distintas delegaciones de la organización.

La colecta del domingo

La colecta del 8 de febrero forma parte de las llamadas cuestaciones "imperadas" de la Iglesia, destinadas ese día a Manos Unidas en todas las parroquias. A estas aportaciones se suman las cuotas de socios, donaciones particulares, herencias y legados.

Según ha explicado Alfaro, en la archidiócesis de Mérida-Badajoz, la organización recaudó el año pasado 620.000 euros. El objetivo para 2026 es alcanzar, al menos, 100.000 euros más, aunque desde la delegación reconocen que los ingresos dependen de la participación ciudadana y de una base de donantes "cada vez más envejecida".

Ayuno voluntario y sensibilización

La campaña incluye también el ayuno voluntario del viernes, un gesto simbólico que invita a la reflexión y a la empatía con quienes sufren hambre. Junto a la recaudación de fondos, Manos Unidas mantiene su labor de sensibilización, especialmente en centros educativos, donde trabaja valores vinculados a la justicia social, la solidaridad y la paz.

Tras 67 años de trabajo, la organización insiste en su mensaje central: combatir el hambre y la pobreza es también prevenir conflictos y construir una paz real y duradera.

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