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Dos trayectorias que han convertido la responsabilidad pública en avances concretos

Blanca Martín y Magdalena Moriche, 'Premio Mujeres que rompen 2026' por abrir camino en igualdad e inclusión

La expresidenta de la Asamblea de Extremadura y la fundadora de Aexpainba recogen la distinción en la Delegación del Gobierno por su trayectoria institucional y social en la región

Las galardonadas, junto a las autoridades, durante el acto de entrega del premio en la Delegación del Gobierno.

Las galardonadas, junto a las autoridades, durante el acto de entrega del premio en la Delegación del Gobierno. / Diego Rubio

Rebeca Porras

Rebeca Porras

Badajoz

Blanca Martín Delgado, expresidenta de la Asamblea de Extremadura y Magdalena Moriche, fundadora de Aexpainba y de la fundación que lleva su nombre, han sido galardonadas este jueves con el Premio Mujeres que rompen, una distinción que reconoce a mujeres referentes que impulsan la igualdad real y efectiva en la sociedad extremeña.

La entrega se ha celebrado en la Delegación del Gobierno de Extremadura en Badajoz, donde se ha destacado que la quinta edición del premio vuelve a poner el foco en trayectorias que han sabido convertir la responsabilidad institucional y el compromiso social en avances concretos.

El galardón, institucionalizado en 2022, nació para reconocer a extremeñas destacadas por romper estereotipos tradicionales y masculinizados. En ediciones anteriores lo han recibido, entre otras, la jefa superior de la Policía Nacional en Extremadura, María Elisa Fariñas; la cantante Elsa Tortonda Ropero; las responsables regionales de UGT y CCOO, Patrocinio Sánchez y Encarna Chacón; la árbitra internacional Guadalupe Porras; y la atleta paralímpica Loida Zabala Ollero, casi una decena de mujeres que han contribuido a ampliar referentes en ámbitos históricamente dominados por hombres.

Igualdad desde la institución

En el caso de Blanca Martín Delgado, presidenta de la Asamblea entre 2015 y 2026 y segunda mujer en ocupar este cargo, el reconocimiento subraya su impulso a iniciativas como el primer Plan de Igualdad de la Cámara y su compromiso público con la defensa de la igualdad entre mujeres y hombres y la lucha contra la violencia de género. Desde esa responsabilidad, se ha resaltado su estilo de liderazgo orientado al diálogo y a la consolidación de la institución, con la idea de que la igualdad debe traducirse en normas, recursos y oportunidades.

Ese enfoque también se ha proyectado al ámbito europeo. Martín defendió en Bruselas que el presupuesto de la Unión Europea garantice inversiones específicas en igualdad y contra la violencia machista, una iniciativa que logró el respaldo de parlamentos regionales europeos y reforzó el mensaje de que la igualdad no puede quedar relegada a discursos.

Durante su intervención, Blanca Martín situó la igualdad en un contexto global y afirmó que "cada vez que hay un gran conflicto en el mundo quienes más lo sufrimos somos las mujeres", al tiempo que reivindicó que las mujeres sigan levantando la voz en la política y en la sociedad.

Entrega y reconocimiento compartido

El galardón a Martín fue entregado por el ex presidente de la Junta de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra. La premiada definió el reconocimiento como un impulso compartido y puso el acento en quienes la acompañaron en su recorrido. "Si vosotras no hubierais apoyado la decisión que tomó mi partido político para ser candidata a la presidencia de la Asamblea, no lo hubiese sido", expresó y resumió su paso por la institución con una idea de deber público. "Creo que no he hecho nada en especial, solo he hecho lo que había que hacer".

La inclusión como derecho

El premio ha distinguido también a Magdalena Moriche por su trayectoria en favor de la inclusión de personas con inteligencia límite y discapacidad intelectual ligera, contribuyendo a visibilizar y dignificar a un colectivo frecuentemente invisibilizado y sin apoyos adaptados. Como impulsora de Aexpainba y de la fundación que lleva su nombre, ha promovido proyectos de formación, inserción laboral, vivienda tutelada y acompañamiento a familias, orientados a la autonomía y la participación social, con servicios que buscan responder a necesidades cotidianas y también a la construcción de futuros posibles.

"Hoy estoy aquí no solo como madre, sino como mujer". Moriche recordó que su compromiso nace de la experiencia como madre de dos hijos con inteligencia límite y defendió que el premio representa una historia colectiva. "Lo recibo con enorme gratitud y también con la responsabilidad que supone representar una historia que no es solo la mía", afirmó y subrayó el espíritu del lema del galardón: "Mujeres que rompen significa romper barreras, romper silencio, romper prejuicios, romper miedos", sostuvo.

Barreras invisibles y soluciones concretas

La galardonada describió un itinerario marcado por dificultades en el acceso a una educación de calidad, recursos insuficientes y falta de planificación, y defendió la necesidad de una estructura específica que aborde todas las esferas vitales. "Tenía claro que era necesario crear una institución con una cartera de servicios que aborde educación, empleo, vivienda, autonomía, ocio y participación social", explicó. Su reivindicación se centró en que los apoyos no dependan de la buena voluntad o de soluciones improvisadas, sino de sistemas estables que garanticen derechos.

En ese marco, Moriche reclamó que la inclusión sea entendida como una exigencia democrática. "No pedimos privilegios, pedimos dignidad, pedimos calidad, pedimos oportunidad", dijo, insistiendo en que la ciudadanía debe poder ejercer derechos sin renunciar a obligaciones. También apeló a que sean las propias personas quienes puedan decidir su proyecto de vida. "Un lugar donde ellos y ellas puedan elegir dónde y cómo quieren vivir", defendió, para evitar que sea la ausencia de alternativas la que determine el futuro.

Un mismo mensaje

La organización remarcó que el reconocimiento de 2026 une dos aportaciones complementarias. La de Martín, centrada en consolidar herramientas y políticas desde una institución clave, con la convicción de que la igualdad requiere decisiones públicas sostenidas. La de Moriche, orientada a convertir una necesidad social en una red de apoyo que coloca la dignidad en el centro y combate estigmas de larga duración. En conjunto, el acto subrayó que la igualdad avanza cuando se combinan marcos institucionales sólidos y respuestas sociales capaces de llegar a quienes quedan fuera.

El acto ha estado amenizado por la maga extremeña Patri Zenner, que ha sorprendido a los asistentes con tres números. Uno de los momentos más espectaculares fue cuando hizo "levitar" a Violeta, una niña de cinco años y alumna del colegio Luis de Morales de Badajoz, a la que tumbó sobre una mesa y elevó ante la sorpresa del público.

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