Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Por el ataque de EEUU e Israel contra Irán

La pareja de Badajoz atrapada en Dubái, por fin en casa: "El viaje ha sido una odisea"

Grego y Juan aterrizaron en España el pasado sábado, después de una semana sin poder salir de Emiratos Árabes y un largo camino de vuelta

Grego y Juan se reencuentran con su familia en el aeropuerto de Madrid el pasado sábado.

Grego y Juan se reencuentran con su familia en el aeropuerto de Madrid el pasado sábado. / Cedida

La pareja de Badajoz que quedó atrapada en el hotel de Dubái ha llegado a casa. Grego y Juan no podían salir de Emiratos Árabes tras el cierre del espacio aéreo por los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán y las represalias iraníes en la zona. Fueron varios vuelos cancelados y el viaje de vuelta no llegaba, pero el pasado sábado por fin aterrizaron en España y pudieron abrazar a sus seres queridos, que los esperaban impacientes.

Grego describe el viaje como "una odisea". "La vuelta ha sido ajetreada, salíamos corriendo de un sitio a otro, no sabíamos muy bien si íbamos a salir al final, como la otra vez lo cancelaron no nos fiábamos".

En la madrugada del viernes, los recogieron del hotel para llevarlos al aeropuerto de Dubái. Cogieron un vuelo fletado por la naviera MSC con dirección a Milán y volaron sobre el desierto y el Monte Sinaí hasta Alejandría. Allí el avión hizo una parada para repostar y continuaron hasta Milán. Después de 12 horas de camino, llegaron a Italia y los realojaron en un hotel. Al día siguiente por fin a la capital madrileña.

Grego y Juan, la pareja de Badajoz atrapada en Dubái tras el cierre aéreo

Grego y Juan, la pareja de Badajoz atrapada en Dubái tras el cierre aéreo / Cedida

Familia y amigos esperaban a la pareja en el aeropuerto para darles una sorpresa. Grego y Juan comieron con sus hijos y pusieron rumbo a Peloche, la pedanía de Herrera del Duque, sin saber que los vecinos los recibirían a las puertas de su hogar. "Fue muy emocionante reencontrarnos con todos", comenta Grego.

Hasta el último momento tuvieron la duda de si podrían volver a casa. El pasado miércoles también parecía que pondrían rumbo a España cuando todo se torció. Les avisaron para tomar un autobús dirección a Omán, pero cuando se dirigieron al punto de encuentro se canceló el viaje. "Lo pasamos muy mal, ahí me agobié. Nos habían separado del grupo grande y hasta las doce y media de la noche no nos dijeron que nos realojaban en el hotel Baco. Allí hemos estado dos noches con otras dos parejas de españoles".

Nervios por volver a casa

El pasado jueves les avisaron que a las cinco de la mañana estuvieran preparados. "Otra vez los nervios, sin saber si se iba a volver a cancelar o no. Además, en el hotel estábamos en una planta alta, la 46 creo, y esa misma noche empezaron a saltar todas las alarmas de los móviles de alerta por misil. No hemos visto zonas bombardeadas, pero hemos estado escuchando las explosiones continuamente. Por la mañana se escuchaban y cuando parecía que se calmaban durante el día, por la noche sonaban otra vez. Hemos visto los drones por el cielo y cómo los interceptaban. Después el agobio de si volvíamos o no y las alarmas en el móvil. Con todo ello no dormíamos bien".

Un chico de Casas de Don Pedro que vive en Dubái se puso en contacto con ellos. "No le conocíamos pero había visto en redes sociales que estábamos por allí. Nos llamó por teléfono para ver que tal estábamos, si necesitábamos algo o queríamos ir a su casa y se presentó con su pareja en el hotel para llevarnos a comer. Hemos tenido muchísimos gestos de cariño por parte de la gente". Por otro lado, aún tienen contacto con el grupo de 35 españoles con los que han compartido estos días. "Hemos sido como una familia".

Grego señala que la Embajada española la llamó hace un día, cuando ya se encontraba en su casa. "No hemos tenido apenas contacto, solo pedían nuestros datos para hacer un seguimiento de los españoles que estábamos allí".

Tracking Pixel Contents