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Conductas "intolerables"

Denuncian a una TEI del colegio de Cerro Gordo de Badajoz por presuntos malos tratos

Dos padres de alumnos relatan los episodios que han vivido sus hijos estos dos últimos cursos

La puerta del colegio de Cerro Gordo en Badajoz.

La puerta del colegio de Cerro Gordo en Badajoz. / Rebeca Porras

Jonás Herrera

Jonás Herrera

Badajoz

El colegio Mirador de Cerro Gordo vuelve a ser noticia por algo negativo. Un número considerable de padres de alumnos del aula de 2 años del mencionado centro han denunciado ante la Policía Nacional los supuestos malos tratos de una técnico de Educación Infantil que en estos momentos se encuentra de baja.

Según confirma la Policía Nacional a través de su gabinete de prensa, se han presentado varias denuncias durante la mañana de este jueves, pero no han especificado el número.

Dos informes en su contra

Los padres de una de las clases de esta etapa de infantil han hecho saber ante este cuerpo las presuntas conductas que la técnico de Educación Infantil que bajo su punto de vista son impropias. Una de las madres afectadas ha decidido explicar lo ocurrido, pero por el bien del menor, que tiene dos años y medio, prefiere mantenerse en el anonimato. Esta madre señala que su hijo ha sido víctima de dos malas conductas por parte de la TEI en lo que va de curso.

De estos hechos ha tenido conocimiento recientemente uno de ellos lo supo "el día 26 de marzo y otro este mismo martes", asevera. El primero de los acontecimientos que trascendieron fue puesto en conocimiento del centro y de los padres afectados porque las tres técnicos de educación infantil en prácticas dieron la voz de alarma. A través de un informe que escalaron a la dirección del colegio informaron de la mala praxis de la técnico.

En este informe, al que ha tenido acceso La Crónica de Badajoz, se ponen de manifiesto las palabras inapropiadas, las expresiones denigrantes y las actitudes impropias de esta mujer a los niños de dos años. En concreto, pusieron ejemplos de cinco casos específicos de esta profesional contra alumnos de la mencionada etapa educativa.

"Actitud no adecuada"

La segunda acta que ha conocido esta progenitora ocurrió meses atrás. El 30 de octubre se fecha dicho informe en el que se recoge que "durante el desarrollo habitual de las rutinas en el comedor con el grupo de niños de 2 años A se han ido observando de forma reiterada una actitud por parte de la educadora que no se considera adecuada para el trato con menores de esta edad". Ese es el inicio de un texto en el que se relata lo que sufrió uno de los alumnos.

"En diversos momentos del servicio de comida, la educadora actúa de forma brusca en la interacción con los niños. No se han registrado episodios de agresión física, pero sí, el tono elevado, los gestos impacientes y los movimientos rápidos o secos hacia los menores generan un ambiente de tensión y pueden provocar inseguridad o miedo en los niños", reflexionan.

Estas actitudes provocaron en los menores "llantos, rigidez corporal, rechazo a comer o intentos de alejarse de la mesa". Asimismo, señalan en el texto que "la manera de dirigir órdenes o correcciones carece, en ocasiones, del tono afectivo y respetuoso que se espera en una etapa tan sensible como es la primera infancia". Además, las monitoras detectan la "falta de paciencia ante las necesidades individuales de los niños", especialmente en situaciones que requieren paciencia como es el rechazo de los niños ante ciertos alimentos.

Riesgo de atragantamiento

Ese mismo día, el 30 de octubre, observaron una conducta por parte de la técnico que creen poco oportuna. "El menor sentado en la trona y en ese instante adormilado (dando cabezadas), la TEl comenzó a darle unas cachetadas, cogiéndole la mandíbula y obligándole a comer metiéndole el tenedor, siendo consciente de que el niño estaba dormido".

En ese momento, varias monitoras del comedor le comentaron "que no le obligara y que le quitara la comida de la boca para evitar tener un atragantamiento por parte del niño". Las conductas mencionadas fueron presenciadas por las monitoras del comedor.

La madre de este niño asegura que no entiende cómo actitudes así pueden producirse en un centro educativo: "No pensaba que se pudiera obligar a un niño que estaba dormido a comer, meterle la cuchara en la boca para despertarlo. Eso puede provocar un atragantamiento", denuncia.

"Dejas a tu hijo confiando que está bien y descubres que no"

Además, sostiene que el trato hacia los menores variaba en función de la actitud de la trabajadora: "Los trataba dependiendo de cómo se sentía con ellos", y detalla conductas como "castigar a los niños en la trona, usar malas palabras o amenazar con pegarles". Algo que considera "intolerable".

El impacto emocional es evidente en su relato: "Dejas a tu hijo en un sitio confiando en que está bien y descubres que no. La cabeza de una madre no se queda tranquila". Esa intranquilidad la tiene más acentuada desde hace unos días: "Después de enterarte de esto, ¿cómo sabemos si nuestros hijos están siendo bien o mal tratados si ellos no pueden contarlo?".

"Viene del año pasado, no es nuevo"

La madre insiste en que estos comportamientos no serían puntuales: "Esto viene desde el año pasado, no es algo nuevo". A su juicio, la falta de actuación institucional ha agravado la situación: "Si esto no se hace público y no tiene fuerza, nada se va a hacer".

Se refiere a los comportamientos de la TEI con otros alumnos en el curso 2024-2025. Precisamente, el padre de una de las alumnas afectadas confirma que ya el año anterior existían indicios preocupantes. "Mi hija le dijo a su abuela que la profesora era mala, que pegaba y que gritaba", recuerda. Aunque inicialmente no le dieron credibilidad, la situación cambió: "Empezaron a salir más casos y nos dimos cuenta de que algo pasaba".

"Dejaron a mi hija en el baño llorando"

Entre los episodios que relata, destaca uno especialmente significativo: "Según lo que nos contó nuestra hija y los elementos que conocimos después, entendimos que la dejaron sola en el baño llorando tras haberse hecho pipí". Asegura que no fue un hecho aislado: "Además de lo que nos contó nuestra hija, otras familias también nos trasladaron episodios preocupantes con otros niños". También describe un ambiente de aula que cambió radicalmente: "Pasaron de ser niños felices a estar todos sentados, en silencio, sin moverse ni hablar, en apenas unos días".

El padre reconoce que, en su caso, no llegó a denunciar por vía penal: "Hicimos un escrito para inspección, pero no fuimos a la Policía Nacional", aunque sí confirma que "tres familias denunciaron en su momento y ahora se ha sumado otra más".

Secuelas emocionales

A día de hoy, asegura que su hija aún arrastra secuelas emocionales: "No quería ir al colegio cuando volvió al espacio que le recordaba a aquello", refiriéndose a pasar tiempo en el patio que usan los niños de dos años. Y subraya un detalle revelador: "Ahora dice cosas como ‘la profe nueva no grita, no pega’, imagínate en una niña tan pequeña".

Ambos testimonios coinciden en señalar no solo la gravedad de los hechos denunciados, sino también la necesidad de que se depuren responsabilidades para evitar que situaciones similares vuelvan a producirse.

Por el momento, ni la consejería de Educación, ni la dirección del centro se han manifestado ante estos hechos a este medio, pero según ha podido conocer por parte de los padres afectados, la TEI se encuentra de baja médica.

Esta nueva polémica llega un día antes de que se produzca la concentración este viernes para exigir la incorporación de un nuevo conserje en el centro educativo.

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