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Crimen de Suerte de Saavedra

La jueza envía a prisión al autor confeso de la muerte de David Salazar en Badajoz

Detrás del crimen estaría una deuda de 2.250 euros que el detenido tenía con la víctima

Según la acusación particular, el panadero, que está investigado por un delito de homicidio, limpió la tienda hasta en tres ocasiones y dos veces su coche para tratar de eliminar pruebas

Video | Abogado de la familia de David Salazar: "No ha mostrado arrepentimiento"

LCB

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Belén Castaño Chaparro

Belén Castaño Chaparro

Badajoz

Prisión provisional, comunicada y sin fianza. Es la medida que ha decretado la jueza Beatriz Biedma para el autor confeso de la muerte de David Salazar Expósito, el vecino de 33 años de Suerte de Saavedra que desapareció el pasado domingo por la tarde y cuyo cadáver descuartizado fue hallado tres días después en la pista de acceso a la barriada de Tulio. Está siendo investigado por un delito de homicidio, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx).

Una deuda de 2.250 euros podría estar detrás de este crimen. Es la cantidad que la víctima habría prestado 15 días antes al detenido, tras supuestamente haber acordado que devolvería el dinero con un pago diario de 150 euros hasta saldarla por completo. Al parecer, esa misma mañana le había entregado 50 euros, pero el fallecido le dijo que no era suficiente, por lo que el investigado lo citó en su panadería, antes de abrir al público, para darle los 100 euros restantes.

Golpe sorpresivo

El detenido, de 49 años, ha contado que ambos discutieron, que hubo un forcejeó y que acabó con su vida golpeándolo con un martillo -no supo precisar cuántas veces-. El primer golpe habría sido sorpresivo, es decir, que la víctima no lo habría visto venir y, por lo tanto, supuestamente no habría tenido posibilidad de evitarlo. El martillo aún no habría sido localizado.

Después, desmembró su cuerpo con al menos dos herramientas -una de ellas una radial- y lo ocultó en el establecimiento. Se marchó a casa dejando el cadáver en la panadería, que abrió el lunes, y ya el martes por la noche, después de haberlo mantenido en un congelador, lo transportó en bolsas hasta la pista de acceso a la barriada de Tulio, donde lo arrojó a unos matorrales.

Así lo ha declarado este viernes ante la magistrada del Juzgado de Instrucción número 3, al frente de la causa, lo que confirmaría, a la espera de que avance la investigación, la principal hipótesis que se ha manejado desde el primer momento: que el móvil del crimen fue económico. En sus tres anteriores declaraciones en la comisaría, según el abogado de la acusación particular, Fernando Cumbres, ofreció versiones «que divergen notablemente entre sí y también con esta cuarta en sede judicial», en las que el dinero adeudado variaba.

"Presionado y amenazado"

El autor confeso, que conocía desde hacía años al fallecido, porque era cliente habitual de su tienda y había recurrido a él en ocasiones anteriores para que le prestara dinero para pagar sus deudas, aseguró que se sintió «presionado y amenazado» por la víctima, que llegó a amedrentarlo diciéndole que iba a hacer daño a su exmujer.

«Llevaba años pidiendo ayuda a David con sus deudas, si lo presionaba, le hubiera pedido dinero una vez, no más», ha señalado el abogado de la familia, quien ha recordado que ser prestamista «no es un delito». «Nada de esto justifica un crimen atroz: 2.250 euros es la cantidad que valía para este señor la vida de David», ha añadido.

«El golpe que le da y cómo se lo da es inequívocamente un asesinato»

Fernando Cumbres

— Abogado de la familia de David Salazar

Esta parte ya ha anticipado que solicitará una condena por asesinato. «El golpe que le da y cómo se lo da es inequívocamente un asesinato», sostiene el abogado de la acusación particular. También sospecha que el investigado fue quien presuntamente prendió fuego a la zona donde fueron hallados los restos de David Salazar para tratar de eliminar posibles vestigios que lo implicaran en los hechos. Además, limpió hasta en tres ocasiones la tienda y, al menos otras dos veces, el coche que utilizó para mover el cuerpo.

«Premeditado»

Asimismo, la acusación particular defiende que se trató de un plan «premeditado», porque el detenido fue quien citó a la víctima en su panadería el domingo por la tarde. «Sabía que David iba a ir allí y sabía lo que iba a ocurrir», asegura Cumbres.

Fernando Cumbres, abogado de la familia de David Salazar.

Fernando Cumbres, abogado de la familia de David Salazar. / Jesús G. Hinchado

También rechaza que exista confesión, porque se entregó y contó lo sucedido a la policía «solo al verse absolutamente acorralado» por las sospechas de la familia - que desde el primer momento apuntó a su presunta vinculación con la desaparición, pues las cámaras de un bar grabaron a David entrando en la tienda, pero no registraron imágenes saliendo de la panadería-, la presión mediática y la policial.

«Ha hecho todo lo posible por eliminar todas las evidencias y deshacerse de todo rastro posible», ha subrayado el letrado, quien ha reconocido que le ha llamado la atención que narrara lo sucedido con "total tranquilidad" y "sin signos de arrepentimiento".

Colaboración

Por su parte, fuentes de la comisaría, a través de un comunicado, explican que los testimonios recogidos entre familiares y testigos tras la denuncia por la desaparición de David Salazar el 7 de junio llevaron a centrar las sospechas en el investigado, quien, cuando se le tomó declaración por segunda vez, confesó los hechos, tras lo que se procedió a su detención. Según la Policía Nacional, el detenido ha colaborado «en todo momento» con los investigadores para esclarecer el caso.

El jueves se desplazaron a Badajoz agentes especializados de la Comisaría General de Madrid, para, junto con la Policía Científica de Badajoz, realizar la inspección técnico ocular del escenario del crimen, es decir, la panadería. Fue entonces cuando cientos de vecinos se concentraron en las inmediaciones del establecimiento y se produjeron graves altercados, en los que varios policías resultaron heridos y un hombre detenido por un delito de atentado contra agentes de la autoridad -no se descartan más detenciones en relación con estos hechos-.

Detonante de los altercados

Fuentes de la Policía Nacional señalan como uno de los detonantes de estos incidentes fueron las informaciones «erróneas» que difundieron que se iba a proceder a la reconstrucción de los hechos con el detenido, lo que desató la rabia vecinal y caldeó el ambiente.

A diferencia de lo ocurrido en Suerte de Saavedra, ayer no se registraron incidentes en los juzgados, donde tampoco hubo concentración de personas. La familia de la víctima, a través de su abogado, se desvinculó de estos comportamientos violentos. Su abogado, ha apelado a la «calma» y ha hecho un llamamiento para que se deje trabajar a la justicia y a la policía.

Cumbres ha reconocido que los familiares de David Salazar están «devastados y destrozados» y ha vuelto a pedir respeto para ellos en estos momentos tan duros.

La defensa del investigado ha declinado realizar declaraciones sobre esta causa.

Fuente: La Crónica de Badajoz

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