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Crimen en Badajoz

El autor de la muerte de David Salazar fue al médico por lesiones horas antes de confesar el crimen

Acudió a un centro de salud el 10 de junio por la tarde, cuando ya era el principal sospechoso, y dijo que un "conocido" lo había agredido en su tienda

Pintadas contra el detenido por el crimen de David Salazar en la panadería que regentaba en Suerte de Saavedra.

Pintadas contra el detenido por el crimen de David Salazar en la panadería que regentaba en Suerte de Saavedra. / Diego Rubio Paredes

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Belén Castaño Chaparro

Belén Castaño Chaparro

Badajoz

El detenido por la muerte de David Salazar fue al médico horas antes de confesar ante la Policía Nacional que era el autor del crimen para recibir asistencia por unas lesiones. Según ha podido saber este diario, acudió a un centro de salud sobre las ocho de la tarde del 10 de junio, donde dijo que había sido agredido por un "conocido" durante una pelea en su tienda. El diagnóstico fue que presentaba contusiones y excoriaciones, fundamentalmente en el brazo izquierdo, y se le recetaron analgésicos.

Aunque en ese momento ya era para los investigadores el principal sospechoso de la desaparición del vecino de 33 años de Suerte de Saavedra, del que se desconocía su paradero desde la tarde del 7 de junio, no fue hasta el día siguiente cuando se le tomó por segunda vez declaración en comisaría, se derrumbó y reveló que había acabado con la vida de David Salazar. Confesó que, tras pelearse con el fallecido por una deuda, lo golpeó con un martillo en repetidas ocasiones, desmembró su cuerpo y lo guardó en un congelador, para posteriormente deshacerse de sus restos arrojándolos a unos matorrales en la pista de acceso de la barriada de Tulio.

Ya detenido como presunto autor de un delito de homicidio, ese mismo día, fue reconocido en dependencias policiales por un médico forense del Instituto de Medicina Legal, que corroboró la existencia de lesiones en sus brazos y rodillas.

Alguna de ellas habían sido consecuencia de un percance con un pequeño electrodoméstico, como él mismo reconoció, mientras que otras podían ser compatibles con una pelea, como varios hematomas que tenía en el brazo izquierdo (posiblemente marcas de dedos tras un agarre) o algún arañazo. Todas las lesiones eran de carácter leve y no se determina el orden cronológico en el que se habrían producido.

Sin alteraciones psíquicas

Además de una exploración física, se le realizó otra psicopatológica. Según el informe forense, el detenido no presentaba alteraciones en sus facultades cognitivas y volitivas, ni sintomatología psicótica ni enfermedad mental grave, solo síntomas de ansiedad leve, algo lógico ante la situación en la que se encontraba: detenido tras confesar un crimen. Tampoco sufría alucinaciones ni había consumido alcohol o sustancias estupefacientes.

Mientras avanza la instrucción, el detenido permanece en la cárcel, donde ingresó el pasado viernes. Está siendo investigado por un delito de homicidio.

La tienda de Suerte de Saavedra donde tuvo lugar el crimen ha aparecido el fin de semana con pintadas en las que se puede leer «asesino», "chivato" y «perro».

Fuente: La Crónica de Badajoz

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