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Diario de Sol

Gene

Cuando la dejó uno de los amores de su vida, Gene la acompañó a comer caracoles y después le cantó una canción junto un Guadiana bañado por la luna llena

Gene García.

Gene García. / Félix Méndez

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Marisol Torres

Marisol Torres

Badajoz

Soñar con un sábado de despedida emocional del Festival Ibérico de Cine de Badajoz en la que durante toda la semana nos hemos dejado llevar por los dictados de corazones cinematográficos y pensando en que unos vinitos con el equipazo de trabajo serían la fórmula adecuada para despedirnos hasta el año que viene.

Sin embargo, nada más abrir los ojos a la mañana, cojo el móvil como cada día, por si hubiera una noticia inesperada o un mensaje de wasap. Ambas cosas sucedieron. Paca Velardiez nos enviaba la triste noticia de la muerte de Gene con un escueto mensaje. Y aunque sabíamos del empeoramiento de sus enfermedades, no por eso la esperábamos tan, tan pronto. Al principio no quieres creerlo, pero que te lo reconfirman los grupos de amigas, de músicos, de artistas, en los que la voz escrita se convierte en audio con lo inevitable. Gene se ha ido, y no de gira, esta vez, para siempre.

Las redes sociales se inundaban con la noticia, amigas y amigos subían fotos compartidas, los medios de comunicación se iban haciendo eco de su fallecimiento y en la radio alguien ponía uno de sus temas que despojaban de toda duda que Gene había dejado esta existencia, en la que ya era una Estrella, para formar parte de una Galaxia musical.

¿Cómo despides a un amigo que conoces desde hace cuarenta, sí, cuarenta años? Después de las lágrimas, tu mente se traslada a recuerdos comunes, que son muchísimos. Los primeros, de institutos. Gene, Nandi, Julián Monge, Gecko Turner, eran los amigos modernos que experimentaban un nuevo Bachillerato de Artes que comenzaba en el Aftasi. Sí, ellos fueron pioneros de la fórmula que ahora continúa afortunadamente haciendo del IES Reino Aftasí, un modelo de enseñanza de artes multidisciplinares.

El otro grupo estábamos en el Zurbarán. Rorra, Wladimiro Garrido, Arturo García, Julien Elsie.

Benditos años 80 en los que modernas, heavys, punkies, pijitos unos cuantos, rockers nos mezclábamos buscando músicas y garitos de los de entonces. La Alternativa, el Cielo, el Estacha, Escalones, La Cabeza del Toro, fueron nuestro refugio. Litronas que años después serían botellones pero que nos pillaban ya mayorcitas. El Gene de esa época ya era rocker, no sólo de indumentaria, también de sonidos y dibujos. Toda la vida pintando…

-¿Me haces uno en la carpeta?

Gene aparecía, siempre en moto, por todas partes, y tenía alguna canción nueva que cantarte. Hoy, hablando con una amiga me recuerda que cuando la dejó uno de los amores de su vida, Gene la acompañó a comer caracoles y después le cantó una canción junto un Guadiana bañado por la luna llena. Fantasías de antaño que ahora querríamos haber guardado en algún álbum. Él era así.

Cuando ya éramos más mayores e independientes, en uno de mis esguinces de reposo, llamó al telefonillo y me dijo…Marysun, abre la puerta que te subo cocacola. La merendilla me traía para que no tuviera que moverme del sofá. Él era así, amigo de verdad.

Amigas-fans le seguimos como Inlavables, TheReverendoes, TheMoochers… como voz de la Iberian Big Band, himno de Extremadura en su versión más soul, con la Orquesta de Extremadura homenajeando al otro rey del rock, Elvis Presley. Maestro de Ceremonias en la segunda edición del Interferencias en Garbayuela… Pero mi preferido, era su alter ego Doctor G. Sí, desde que se creó otro yo para su programa en el Canal Extremadura Radio, 'El Club Privado del Doctor G', le escuchaba y pasé a llamarle Doctor Yiiii. Pronunciado en inglés pacense…yiiiiiiii Su colección de vinilos, de música es espectacular. Podías hablar horas y horas con él que no le pillabas en ningún momento una duda de pentagramas.

Los conocía a todos, a todas. Nos cantaba a todas y a todos con esa voz de blues negra de San Roque que ya era flamenca de Casco Antiguo adoptado.

Otro momento inolvidable. La terraza de mi casa, él cantando una canción al equipo de Españoles por el Mundo, que quisieron dar una visión del casco antiguo de nuestra ciudad terrorífica.Que un poquito la tiene, pero Gene les noqueó con un temazo para que todas las españolas españoles por los mundos que no llegaron a conocerle pero sí a escucharle, fliparan con Badayork.

Gene con Pipi, Andreas Boot, Pedro Calero, Holly y El Mugriento.

Gene con Pipi, Andreas Boot, Pedro Calero, Holly y El Mugriento. / Félix Méndez

Guardo algunos de sus mensajes de cuando estaba en Barcelona recién transplantado de su riñón, y bien cuidado por su Juana, esperando volver pronto y recomendándome algunos artículos musicales.

Sus obras convertidas en exposiciones también nos llevaban a sus inauguraciones. 'Black Portrait' en el que sobresalía su Billie Holiday a la que adoraba y con la que espero que comparta un trago y un buen blues en algún local de ese cielo en el que los grandes deben estar. Mira que si de repente les oye Elvis y se une.

De 'Pellizcos', su expo más gitana, mi obra preferida es la de la Kaita. De su retrato desgarrador como la voz de la cantaora resalta el rojo de los lunares. Rojo sangre, rojo tacón flamenco, rojo como su fuerza y temperamento de cantes de Badajoz.

Y así era él, capaz de combinar el soul, blues, funky, un poquito de pop, rhythm and blues y unos tangos de Badajó.

Uno de mis últimos encuentros el año pasado fue al pasar por su puerta, yo iba a trabajar y a él venía a buscarle la ambulancia a San Andrés, ya que la calle estaba cortada. Me quedé de enfermera voluntaria el ratazo que la ambulancia tardaba para ponernos al día.

Se me iba la vida parando la primera ambulancia que pasaba por la plaza…

- Oiga, oiga, que se pare, que está aquí su paciente.

El conductor que no, que no… Conociendo mi genio, el muchacho se tuvo que parar y bajarse para explicarme que no… En ese momento otra ambulancia que llegaba...Yo muerta de la vergüenza y Gene descojonado se fue para el hospital. Así, riéndote de la vida y de mis tontás habituales quiero recordarte siempre. Desde aquí mis condolencias a Juana, a Olalla, su madre, a su hermana y al resto de su familia. Y a la otra familia musical, de la que me considero presentadora y amiga.

Para su despedida, Gene quería música, no una misa normal. Así se lo expresó a su madre y ella a Óliver Sáenz, amigo, compañero de vida, músicas y pinturas. Y la tuvo, con Mili Vizcaíno, Pedro Calero, Claudio Carazo, Juan Pedro y Claudia Padilla, Rafa Prieto, Alvarito, Javi Mojave, Pepín que le dedicaron uno de sus temas preferidos, 'You've Got A Friend…Tienes un amigo'.

Todos esos amigos estaban allí. Su primera pandilla de rockers al completo. Óliver y Lucas Sáenz, Manolino y Pilar. Mugriento. Pablo y Antonio Vega, Carlos Tristancho con una carta preciosa y un vídeo Génesis por filmar, Paca Velardiez, Pepa Casado, Férnan, Pablo Asensio, Gecko Turner, Amalia Pérez Fernando Mercantil, Concha Baños, Manuela Salazar, Julien Elsie, Mónica Subterráneos. Gil Aparicio, Marce Solís, Paco Lobo, Enrique Martínez, Peter y Lolo Velardo. Disculpas a quienes no nombro, pero que estaban llenando de emoción y cariño la capilla del tanatorio.

Algo que todo el mundo comentaba y que yo transmito con mi pluma fue el hecho de que toda la gente que ocupa cargos políticos mostraron sus condolencias a través de las redes sociales. Pero echamos muy, muy en falta su presencia en su despedida.

Que recuerde toda la clase política, toda, que Gene era Patrimonio Humano de este Badajoz nuestro. Y que un adiós de forma presencial, unas flores con mensaje llegan al corazón. No las hubo.

Paco Lobo que hace un llamamiento para que se le otorgue la Medalla de Extremadura, yo lo secundo, aunque es mejor recibir los homenajes cuando estamos vivas.

Concha Baños, en calidad de amiga y no de concejala de la oposición, hizo escucha atenta al clamor de nombrar una calle de nuestro Badajoz a Gene. Gracias a Fernando Fuentes y a Rubén Galea, por pedirme unas palabras de despedida que le dedicamos justo al ponerse en sol en nuestra Alcazaba en la sesión que Pedro Caballero hizo en la Ciudad Encendida. Me despido con un párrafo de 'Tienes un amigo:

Solo tienes que decir mi nombre

y, estés donde estés, ya sabes que acudiré.

Iré enseguida a verte.

Invierno, primavera, verano u otoño,

solo tienes que llamarme

y allí estaré, sí, allí estaré.

Tienes un amigo.

Tienes un amigo.

¿No es maravilloso saber que tienes un amigo?

Contigo lo tuvimos.

Fuente: La Crónica de Badajoz

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