Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

En la calle Regino de Miguel

El viejo quiosco de La Pajarera de Badajoz, a la espera de ser rehabilitado dos años después

El ayuntamiento mantiene la idea de recuperarlo y destinarlo al servicio de Parques y Jardines, pero no pone fecha a esta actuación anunciada en 2024 tras ser okupado

El antiguo quiosco La Pajarera, en la calle Regino de Miguel.

El antiguo quiosco La Pajarera, en la calle Regino de Miguel. / David Guilherme

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Belén Castaño Chaparro

Belén Castaño Chaparro

Badajoz

El viejo quiosco conocido como La Pajarera, en la calle Regino de Miguel y a pocos metros de la sede de la Delegación del Gobierno, sigue a la espera de ser rehabilitado dos años después de que el Ayuntamiento de Badajoz anunciase que iba a recuperarlo para darle uso como local para el servicio de Parques y Jardines. Fuentes municipales aseguran que el proyecto se mantiene, pero que, de momento, no hay plazo para la puesta a punto de esta pequeña construcción y la fuente de Baco que está adosada a la misma, obra del escultor Luis Martínez Giraldo.

La Pajarera funcionó como quiosco-bar hasta mayo de 2015, pero desde entonces está en desuso.

Pintadas en el exterior.

Pintadas en el exterior. / LA CRÓNICA

Desde que se cerró se ha ido deteriorando: el exterior está lleno de pintadas, tiene numerosos desconchones, faltan partes del muro de los arriates y ladrillos vistos del friso de la cubierta, donde han crecido malas hierbas y musgo.

Enseres y restos

El interior está aún peor. En marzo de 2024, una pareja okupó el quiosco, tras acceder por la ventana y lo transformó en su vivienda. Los vecinos alertaron de esta situación y el ayuntamiento inició los trámites para desalojarlos. Pocas semanas después, recibieron la notificación y se marcharon dejando muchos de sus enseres como estaban: una mesa y dos sillas, un colchón, cartones en las paredes, un carro de la compra y hasta sartenes y cazos encima de la antigua barra. Además, parte del falso techo se ha caído.

Estado del interior del quiosco, aún con los enseres que dejaron los okupas.

Estado del interior del quiosco, aún con los enseres que dejaron los okupas. / LA CRÓNICA

La fuente de Baco, aunque no funciona, está en mejor estado de conservación.

Tras la okupación, el equipo de gobierno informó de que, una vez que estuviera desalojado, se derribaría. Pero poco después dio marcha atrás y anunció que se iba a acondicionar para destinarlo a uso municipal. La partida para recuperar este bien de dominio público se incluyó junto a un conjunto de actuaciones en el presupuesto municipal de 2024, pero hasta la fecha la rehabilitación de La Pajarera sigue siendo solo un propósito.

Los vecinos del entorno, tras ser okupado, pidieron que este quiosco se recuperara o se echara abajo y se crearan aparcamientos, muy necesarios en esta céntrica zona. Juan Manuel Fernández vive cerca y pasa a menudo junto a La Pajarera. «Me tomé algunos vinos aquí, pero ahora está de pena. Como no está muy a la vista, se ha abandonado», lamenta. En su opinión, la mejor opción sería recuperarlo con su uso original, alternativa que ya descartó el ayuntamiento. «Está en un buen sitio, ves la muralla y tiene espacio para poner veladores», argumenta.

Temor

Hay otros vecinos que temen que vuelva a ser okupado -aunque hay una valla anclada a la pared en la fachada principal para evitarlo y el resto de puertas y ventanas tienen rejas-. «Es un basurero y como a alguien le dé por prender fuego, va a haber un problema gordo con todos los coches aparcados alrededor», advierte Isabel Rodríguez, otra vecina de la zona.

En su día hubo propuestas de asociaciones para convertir La Pajarera en su sede y también se planteó que se trasladara la fuente a un lugar más visible, pero el ayuntamiento lo desechó.

Fuente: La Crónica de Badajoz

Tracking Pixel Contents