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Ahora en bombones

Casa Fuentes reinventa la Técula Mécula, uno de los dulces más emblemáticos de Olivenza

El proyecto forma parte de la primera edición de FoodLab, cuyo objetivo es impulsar nuevos productos

La idea es trasladar la esencia de este dulce conventual, elaborado con almendra y yema, a un formato gourmet más accesible

Técula Mécula de Casa Fuentes.

Técula Mécula de Casa Fuentes.

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Gema Gallardo

Gema Gallardo

Olivenza

La tradición también puede innovar, y la Pastelería Casa Fuentes de Olivenza es un buen ejemplo de ello. Esta empresa familiar, que ya alcanza su tercera generación, está trabajando en la creación de un bombón gourmet inspirado en la Técula Mécula, uno de los dulces más representativos de la gastronomía oliventina y una creación propia de la familia Fuentes, que tiene registrada su marca desde hace más de medio siglo.

El proyecto forma parte de la primera edición de FoodLab, un programa impulsado por el Centro Tecnológico Nacional Agroalimentario (Ctaex) y financiado por la Junta de Extremadura para ayudar a empresas y emprendedores a desarrollar nuevas producciones a través de tecnología alimentaria.

Precisamente la novedad es una de las claves de esta iniciativa, ya que, según explica José Ignacio Rodríguez Fuentes, socio de Casa Fuentes, el objetivo del programa no es potenciar proyectos o productos ya existentes, sino "impulsar los de nueva creación".

Una de las 10 seleccionadas

Casa Fuentes ha sido una de las diez empresas seleccionadas para formar parte de este proyecto, lo cual le ha permitido trabajar junto a los profesionales de Ctaex en el desarrollo y validación de un bombón basado en su tradicional Técula Mécula. Este dulce, elaborado principalmente a partir de almendra y yema, destaca por su marcado carácter conventual y, según explica Rodríguez, puede recordar, por sus características, al mazapán o la tarta de Santiago.

La empresa ya la comercializa en diferentes tamaños y formatos, pero buscaba nuevas alternativas para llevar este producto tradicional a otros canales y consumidores. Ahora, el objetivo es trasladar su esencia al formato del bombón. Sin embargo, el desarrollo no ha consistido simplemente "en coger una masa, rellenarla de chocolate y ponerse a venderla", el proceso ha sido más complejo.

Nuevo bombón de Técula Mécula.

Nuevo bombón de Técula Mécula. / Cedida

"Un 10 en todos los sentidos"

"Lo más importante para nosotros es que el bombón sepa a Técula Mécula, pero también que tenga una caducidad que sea razonable", explica el socio. Para conseguirlo, durante los cerca de cuatro meses que ha durado el programa, Casa Fuentes ha podido acceder a laboratorios, cursos y acompañamiento especializado sin tener que asumir directamente el coste del desarrollo.

La experiencia ha dejado una valoración muy positiva en la empresa: "Si tuviese que dar una valoración numérica, le pondría un 10 en todos los sentidos", asegura Rodríguez Fuentes, que destaca especialmente el trabajo realizado por los profesionales, el trato recibido, la formación, las presentaciones y el seguimiento realizado durante todo el proyecto.

Las primeras pruebas ya se han realizado y el proyecto se encuentra ahora en su fase final. Todavía quedan por concretar aspectos como el 'packaging' y seguir comprobando la evolución del producto, pero la intención de la empresa es intentar ponerlo a la venta antes de Navidad.

Sin embargo, el bombón no es la única vía de innovación que Casa Fuentes tiene en mente. La empresa trabaja también, al margen de FoodLab y junto al Centro Tecnológico Nacional Agroalimentario, en el desarrollo de una nueva elaboración inspirada igualmente en la Técula Mécula y con una textura similar a una mousse. El proyecto se encuentra todavía en fase de estudio, a la espera de definir cuestiones como su conservación y el proceso de elaboración más adecuado.

Por el momento, el bombón es la apuesta más avanzada. Un nuevo formato con el que Casa Fuentes busca demostrar que la tradición, lejos de quedarse inmóvil, también puede seguir evolucionando.

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