"Hasta sabemos de quién es la bolsa de basura porque siempre es la misma". Así resume un operario de limpieza la situación que se encuentran a diario en varios puntos de la ciudad monumental y su entorno, utilizados para dejar la basura tirada a plena luz del día. "Suele ocurrir a partir de la una cuando ya hemos retirado los contenedores", añade.

En varias ocasiones, la anterior alcaldesa dirigió cartas a los vecinos en las que, como una de enero del 2010, "les pedía colaboración para llevar este servicio a buen fin" que, añadía textualmente, "solo pretende mejorar la imagen del entorno donde usted vive y al que diariamente se acercan miles de visitantes de otras ciudades". En esa misiva, aludía a que "el plan de eliminación de contenedores de residuos urbanos en la vía pública en horario diurno se diseñó para evitar su molesta presencia y preservar la ciudad monumental y extramuros del impacto" de los depósitos.

Iniciado en julio del 2008 "con gran éxito y aceptación por parte de los residentes de la zona", según exponía Heras en aquella carta, la situación ha variado durante el último año, a juicio de la empresa de limpieza, que ha detectado un aumento de la basura tirada en la calle con el consiguiente perjuicio higiénico y de imagen.