Nunca se sale del armario una sola vez. Es un proceso que parece darse más por fases que establecerse como un único acontecimiento: se dice a la familia, los amigos, los compañeros... Y el anuncio no siempre es tan bien recibido como debería.

Sobre este tema versa, en parte, la campaña de Francisco Alvarado: #HazteVisibleElTrabajo. Este doctor, natural del pueblo extremeño de Montánchez, se hizo con el título de Mr Gay World hace apenas un mes, y si bien admite que fue «un poco vertiginoso, el pensar: aquí voy otra vez, en primera fila para representar al colectivo», también asegura que estaba «emocionado», sobre todo ante la perspectiva de poder retomar algunos proyectos previos en relación a la comunidad LGBTI.

Francisco, al moverse en círculos sanitarios, considera de vital importancia dar visibilidad a asuntos como la salud sexual o la prevención de ETS. También recalca lo relevante que resulta poder hablar sin tapujos de tu orientación sexual o identidad de género en un sector en el que, en muchas ocasiones, estos temas parecen restarte profesionalidad. «Porque si tú sales del armario en tu espacio laboral, muchas veces te pueden tachar de que eso no es profesional. Para algunos parece que no es respetar tu privacidad y hablar de algo que no es necesario, cuando al revés sucede y es tan natural que nadie se da cuenta de que habla de su mujer y de sus hijos, por ejemplo». Ya presentó esa campaña social frente a un jurado en el certamen de Mr Gay World de 2019, y su explicación sobre el proyecto le granjeó el segundo puesto de entre todos los participantes.

Obviamente, ha sido complicado encontrar tiempo para esta iniciativa durante la pandemia, contra la que ha estado luchando en primera fila. Sobre finales del mes de marzo pasó un par de semanas indispuesto a causa del coronavirus. Se perdió así «los días de principal colapso sanitario, con los pasillos y las ucis llenas, antes de que la situación remitiera y de que adecuaran Ifema como hospital». Los meses tras su baja los ha pasado, como el resto del personal sanitario, tratando de hacer frente a la situación.

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AnuncioTras la reapertura de las fronteras interprovinciales, decidió celebrar el Orgullo LGBTI en Montánchez. El doctor se ha mantenido activo dentro del colectivo. Y entre hablar con la prensa, ser parte en una mesa de activistas y participar en actos benéficos a favor del deporte femenino e inclusivo, ha encontrado tiempo para su familia y amigos. De hecho, promovió que el pueblo apareciera en un anuncio que grabó para una cadena televisiva. El ‘spot’ recoge la bandera arcoiris ondeando desde el castillo de la localidad. «Quiero mostrar que Extremadura es ‘esa gran desconocida’», confiesa. «Porque muchos vivimos nuestra experiencia en sitios pequeños, y a mí me sucedió en mi pueblo. Quería que eso se viera», recalca.

Y es que tiene sus raíces bien presentes, y lleva a Montánchez y Extremadura «un poco de bandera». Ya fue así durante el concurso, cuando se presentó en la pasarela con, entre otros, un traje artesanal de la región de Montehermoso, y no ha cambiado durante estos últimos meses. Asegura que no pierde oportunidad de visitar su pueblo, si bien trata de «juntar varios días, porque siempre tengo mucho que hacer por allí».

En relación a su adolescencia en Montánchez, admite que su mayor problema fue «la falta de un referente LGBTI». Comenta con alivio que las generaciones actuales sí tienen la posibilidad de encontrar más, y de hecho Francisco participa en proyectos relacionados con cuentos infantiles inclusivos. En su caso, las escasas referencias que tuvo se representaban con una luz perniciosa, que hacía parecer su sexualidad como «algo malo. Algo que no puedes ser tú, claro. Entonces sientes ese rechazo, y ese miedo».

Sin embargo, recuerda con cariño cómo le llamaron después de su victoria en Mr. Gay Pride España para hacer el pregón en una de las fiestas de las típicas peñas. Allí contó algunas de sus experiencias durante su infancia y adolescencia, que resonaban con todos los presentes: el primer amor, el primer beso avergonzado en una de las callejas oscuras del pueblo… «Algo que sentimos todos, independientemente de tu identidad u orientación. Es algo que simplemente nos sucede y que no elegimos -confiesa- porque nace de ti».