Los Hermanos de la Cruz Blanca, organización sin ánimo de lucro que lleva casi medio siglo en Cáceres atendiendo a personas con discapacidad, barajan llevarse su residencia fuera de la capital cacereña. Llevan años buscando un emplazamiento para poder construir un nuevo centro que les permita ampliar sus servicios y su capacidad (el nuevo tendría espacio para 50 personas, mientras que ahora solo tienen plaza para 35). Solicitaron a la Junta de Extremadura la cesión del edificio de Reyes Huertas, que se hizo efectiva en el año 2013; pero finalmente la orden ha desistido del traslado por la dificultad de encontrar fondos para sufragar la obra.

El proyecto, que lleva años redactado, está presupuestado en unos 3 millones de euros, que Cruz Blanca iba a conseguir a través de la recaudación del IRPF para fines sociales (la X en la declaración de la renta). Durante años lo intentó pero no lo consiguió. Y todo se complicó aún más cuando la gestión de estos fondos pasó a las comunidades autónomas, porque el reparto de las cantidades que fijó el Ejecutivo autonómico no benefició a este colectivo, que se quedó sin la parte comprometida.

Ante esta situación, y habiendo pasado casi una década desde que se cedió el edificio (su idea inicial era que la nueva residencia hubiera estado en funcionamiento desde 2016), la organización ha decidido realizar los trámites para devolverlo de nuevo a la administración. Pero eso no significa que hayan descartado el traslado. Todo lo contrario. De hecho han barajado otros inmuebles en la capital cacereña que también han desechado porque no cumplen las condiciones. Y en estos momentos, según ha podido saber este diario, la opción que tienen sobre la mesa es llevarse la orden fuera de la ciudad, en concreto a la localidad de Arroyo de la Luz.

En este municipio cacereño han encontrado un espacio que, a priori, ofrece grandes posibilidades para levantar un nuevo centro residencial. Se trata de la antigua residencia Divino Morales, que se cerró en el año 2013 (anteriormente este espacio había sido un hotel) y que se encuentra en desuso desde entonces. Ya la han ido a visitar en una ocasión pero la crisis del coronavirus ha retrasado los trámites. Por el momento es la opción que más gusta a la organización, aunque aún deben dar el visto bueno los superiores de la orden.

La idea de Cruz Blanca es adquirir el edificio (una de las ventajas, ya que el de Reyes Huertas era una cesión por 50 años) y reformarlo. El proyecto requiere tirarlo entero, salvo la estructura, aunque la inversión es mucho menor que la que necesitaba el inmueble de Cáceres. No obstante, esto debe cotejarse primero con los arquitectos, que elaborarán un informe sobre si es viable o no el proyecto en este espacio.

En el aire la sede de la calle Manga

De llegar las negociaciones a cerrarse la organización dejará la capital cacereña después de casi medio siglo (llegó en 1977), ya que tampoco están seguros de que la actual sede, en la calle Manga, continúe teniendo actividad.

Por otro lado, y aprovechando que el edificio de Reyes Huertas continuará cerrado (la Junta de Extremadura descarta darle un uso por el elevado coste de su reforma, ya que se encuentra en estado ruinoso), los artesanos extremeños lo han solicitado para abrir allí un centro para la innovación de la artesanía. Llevan demandándolo medio siglo, con el objetivo de contar con un espacio que sirva para dar un empujón a los artesanos y donde poder realizar congresos, cursos,… La petición la ha llevado a cabo el artesano cacereño José Manuel Rubio, que recuerda en su escrito que el PSOE llevaba en su programa electoral la creación de un espacio como este.

En la región hay actualmente 240 artesanos. «Lo que pretendemos es que se cree un centro de gestión, formación e interrelación para los artesanos, gestionado desde la Junta de Extremadura. La artesanía es una mina que puede recatar muchos empleos», recuerda Rubio.