Ayer por la mañana, como hace a diario, el alcalde despachó con su equipo de gobierno la cifra de contagios de coronavirus y se llevó las manos a la cabeza. A las 9.30 iba a comparecer ante la prensa a propósito de la presentación de una exposición de la Asociación Síndrome de Down en el Palacio de la Isla y allí aprovechó para pedir prudencia a la ciudadanía. «Nos acercamos peligrosamente a cifras preocupantes», afirmó con rotundidad enfundado en su abrigo gris y su camisa blanca.

Salaya hizo estas declaraciones horas antes de que Sanidad anunciara que va a llevar a cabo este jueves en el barrio cacereño de Aldea Moret un cribado masivo en horario de 9.30 a 13.30 tras haberse detectado dos positivos en la zona. Desde las autoridades sanitarias se pide a la población que acuda al centro de salud para colaborar en esta prueba que «tiene como objetivo ir a la caza del virus», tal y como subrayan desde el SES.

Precisamente, el regidor también apeló a acudir al Hospital Virgen de la Montaña donde ayer comenzaron los 14 cribados que hasta el próximo 4 de abril se realizarán en ese PAC. «Los cribados nos sirven para localizar nuevos focos y poder hacer un buen seguimiento a los casos», comentó Salaya.

Y es que ante la situación epidemiológica actual del Área de Salud de Cáceres con aumento de casos positivos de covid y de la incidencia acumulada, y dadas las fechas especiales que se avecinan tanto por el puente como por la Semana Santa, el ayuntamiento ha anunciado que se van a realizar cribados a demanda sin cita previa de pruebas diagnósticas de coronavirus en el PAC del Hospital Virgen de la Montaña.

Los cribados se realizarán en las siguientes fechas y horarios: el 17-18 marzo de 15.30 a 20.00 horas, el 19, 20 y 21 marzo de 9.00 a 14.00, el 25 y 26 marzo de 15.30 a 20.00, el 29, 30 y 31 de marzo de 15.30 a 20.00 y el 1, 2, 3 y 4 de abril de 9 a 14.00 horas. No deben acudir a los mismos personas sintomáticas ni personas que estén en aislamiento. Los pacientes sintomáticos serán atendidos en el PAC como hasta ahora, fuera de estos filtros.

La situación en Cáceres se atisba dura. Salaya es un alcalde que ha madurado políticamente tan rápido como rápido avanza la pandemia. Lejos de apocarse, la etapa catastrófica que vive la ciudad, la más grave de su historia contemporánea, le ha hecho crecer. Se cumple un año del comienzo de la crisis sanitaria que ha derivado en una profunda crisis económica. Y si algo ha caracterizado al regidor socialista durante estos 12 meses es que nunca ha mentido ni ha sido tibio con la cifras de contagios y muertos (sumamos ya 461 fallecidos), ni tampoco se ha andado con paños calientes a la hora de aconsejar medidas de prudencia.

El coronavirus arañó sobremanera a Cáceres y su área de salud se convirtió en una de las más afectadas del país. El alcalde no está dispuesto a que la capital vuelva a jugársela. Pero de nuevo en ese despacho de alcaldía, donde tantas veces ha visto desfilar números que estremecen, el dirigente municipal asistió ayer atónito a unos datos que acercan a Cáceres a los 100 casos de incidencia por cada 100.000 habitantes a los 14 días. «Estamos en cifras a siete días por encima de los 70 casos y lo previsible es que sigan subiendo y que en próximas semanas sigamos retrocediendo», dijo abriendo una puerta a la esperanza.

Responsabilidad

ResponsabilidadEntretanto, Luis Salaya hizo un llamamiento a la responsabilidad de los cacereños y cacereñas para que no se relajen en el cumplimiento de las medidas. El regidor aseveró que «volvemos a entrar en una situación difícil, y con los datos de ayer hemos retrocedido un mes. Lo triste es que seguramente hemos retrocedido el primer mes de los varios que vamos a retroceder si seguimos a este ritmo».

Salaya reiteró que «tenemos una incidencia preocupante a los 14 días pero sobre todo tenemos una incidencia muy dura a los siete días, lo que nos hace anticipar que la próxima semana vamos a estar peor hagamos lo que hagamos y las siguientes dependerá de cómo lo hagamos».

Recordó que vienen unos días, con el puente de San José y la Semana Santa, «en los que nos vamos a relajar un poco en nuestro día a día, y lo que podemos pedir a los vecinos es que no se relajen en el cumplimiento de las normas, que seamos muy cuidadosos y que intentemos reducir la movilidad para evitar retroceder todo lo que hemos avanzado».

Pero ¿por qué Cáceres es siempre la primera en esa línea ascendente de contagios? A juicio del alcalde tenemos dos características: la afluencia y el ocio irregular por las casas de campo. Salaya se detuvo en la primera cuestión al recordar que en las últimas semanas «hemos recibido muchas visitas», aunque no pudo precisar el número exacto a la espera de tener el recuento definitivo.

Reconoció que entiende que está siendo un año muy duro y que «la relajación es normal» cuando las medidas se ablandan, y que esa relajación llega especialmente al abrirse las restricciones de movilidad. «Los datos son peores cuando la relajación es mayor». Y añadió: «Ser la primera ciudad en turismo de Extremadura siempre ha tenido y tiene muchas cosas buenas, lo único malo es el aumento de contagios».

El mandatario municipal enfatizó, eso sí, en que «no nos contagian los demás, nos contagiamos nosotros». Salaya quiso dejar claro que siempre da la sensación de que Cáceres está peor en datos de coronavirus que otras ciudades, cuando lo cierto es que «entra antes pero también sale antes».

Extremadura registró ayer 97 casos positivos de covid-19 confirmados. En los hospitales extremeños hay ingresadas 38 personas, siete de ellas en UCI. El total de víctimas de la pandemia es de 1.718. El Área de Salud de Cáceres sumó ayer 20 casos positivos. Tiene seis pacientes ingresados, de los que uno permanece en cuidados intensivos.