Respeto y tolerancia fueron las palabras que más se repitieron este jueves en el San Francisco. El complejo fue el escenario a lo largo de la tarde de las jornadas sobre la paz que complementaron la visita de la delegación nepalí para rubricar el hermanamiento con la capital cacereña y que pretenden convertir a la ciudad en un emblema mundial de la concordia. 

Entre los participantes en la conferencia figuraban autoridades con gran experiencia en los derechos humanos como el el exembajador de Israel y líder del proceso de paz palestino-israelí, Shlomo Ben Ami, y la jueza, política y relatora de la ONU, Manuela Carmena. Ambos compartieron su visión en relación a la superación de vivencias relacionadas con el odio y la violencia política y plantearon opciones sobre cómo construir un futuro de convivencia. En la primera de las ponencias intervino también el presidente de la Asamblea nacional de Nepal, Ganesh Prasad, y el máximo responsable regional, Guillermo Fernández Vara, que apeló al valor inmaterial del proyecto del templo budista en Cáceres, sobre el que destacó que ya es una realidad. «Este no es un proyecto para 2022 o 2023, este proyecto arranca desde hoy», anotó. 

Este jueves se materializó también la firma entre la Universidad de Extremadura y la fundación para crear el centro Lumbini de estudios universitarios sobre la paz, un asunto que más tarde se debatió en otra de las ponencias.