Un congreso es capaz de llenar más de un hotel, de completar restaurantes, de animar locales de copas, de mover el sector de catering para cócteles (incluido consumo de quesos, jamones y cavas extremeños), de contratar guías para conocer la parte antigua, de alegrar las tiendas de regalos y embutidos... El llamado Turismo MICE, acrónimo inglés utilizado para definir los viajes profesionales a congresos, convenciones e incentivos (Meetings, Incentives, Conventions and Exhibitions/Events), se ha convertido en un filón que mueve numerosos negocios en las ciudades, pero al mismo tiempo ha sido el sector turístico más perjudicado por la pandemia. En comunidades como Extremadura lleva meses totalmente parado.

Es cierto que algunos congresos se han celebrado de forma virtual, pero cualquier parecido es mera coincidencia. «La relación personal entre los participantes en las pausas, en los pasillos, en las cenas y en los almuerzos genera una transmisión de conocimientos casi tan importante como en las propias ponencias: se acuerdan proyectos conjuntos, surgen posibilidades de investigación, se generan acuerdos comerciales... Es una interacción muy fructífera», subraya María José García Curto, directora de la empresa Organización Extremeña de Congresos (Orexco), y presidenta tanto del Clúster de Turismo de Extremadura como de OPC (Organización Profesional de Congresos) en Extremadura. Esa diferencia entre un congreso virtual y presencial es aún mayor para las ciudades que los acogen: los primeros no generan prácticamente ningún movimiento económico.

«Cáceres ofrece muchas ventajas para estos eventos: su patrimonio, su gastronomía, sus productos, sus paisajes...»

María José García Curto - Gerente de Orexco / Representante del sector

Por unas y otras razones, la vuelta de los eventos ‘in situ’ está próxima. «Se reactivarán muy probablemente en otoño y comenzarán siendo híbridos (virtual/presencial), con aforos y normas de seguridad, porque el modelo virtual por sí mismo no satisface. De hecho, hay congresos suspendidos hasta que puedan celebrarse físicamente», explica García Curto. Las ciudades lo saben y se preparan para una competencia «dura» que se inicia ahora en primavera, una vez levantado el estado de alarma nacional. Estos eventos necesitan meses de preparación y la captación ha comenzado. Es más: algunas regiones ya los permiten.

«Nuestra ciudad ofrece un patrimonio excepcional, grandes espacios, una buena restauración, y una cuidada infraestructura hotelera... El turismo de congresos es uno de nuestros principales potenciales, Cáceres tiene un gran atractivo de cara al sector MICE. Nos falta una oficina de congresos, una convention bureau que nos permita poner a los organizadores ‘llave en mano’ todos los servicios necesarios». Así lo afirma Jorge Villar Guijarro, concejal de Turismo, quien avanza que ya han comenzado los trabajos para recuperar dicha oficina, que funcionó durante unos años y luego decayó.

«Permitirá hacer de Cáceres una ciudad competitiva de cara a los congresos, porque pondrá en bandeja a los organizadores toda la oferta: palacios, hoteles, restaurantes, autobuses, caterings, firmas de regalos y embutidos, empresas de experiencias...», detalla el edil. El propio sector pidió este recurso al ayuntamiento nada más iniciarse la legislatura. Se reactivará mediante una colaboración público-privada, «porque entendemos que debe ser un trabajo conjunto para lograr los mejores resultados», rubrica el concejal Jorge Villar.

Algunas ciudades ya disponen de esta convention bureau, una ‘ventanilla única’ donde el organizador de un congreso encuentra todo lo que precisa. «Se trata de una herramienta que en otros destinos está demostrando la eficacia de la coordinación entre el ámbito público y privado. Porque el turismo MICE, además de una buena red de iniciativas privadas, necesita el apoyo de los ayuntamientos, clave en muchos aspectos (espacios, seguridad...), incluidas las recepciones de bienvenida, donde la presencia o no de alcaldes y concejales puede determinar incluso que una ciudad se elija como sede», desvela María José García Curto, especialista en este segmento desde hace más de tres décadas.

«Demandamos desde el sector que nos den la oportunidad de retomar estos eventos con todas las medidas necesarias»

Alejandro Picardo - Director Hotel Extremadura / Vicepresidente de Aecathur

Además, el sector MICE resulta de crucial importancia para Cáceres, una ciudad que (salvo en pandemia) funciona bien con el turismo cultural de viernes a domingo, pero que necesita más actividad a diario, y los congresos lo harían posible. «El turismo empresarial, de martes a viernes, tiene potencial para llenar las salas y comedores de los hoteles cacereños, con capacidad para albergar grandes almuerzos, cócteles, ponencias y actos lúdicos. Hay que fomentarlo», sostiene Alejandro Picardo, vicepresidente de la Asociación Empresarial Cacereña de Hostelería y Turismo (AECAHTUR) y director del Extremadura Hotel.

Estos eventos, ya sean grandes congresos o simples reuniones de trabajo, suponen entre un 20% y un 30% de la facturación anual de los hoteles cacereños que tienen cierta infraestructura.

Pero hay más: «La promoción que se consigue con ellos es muy relevante, porque a los participantes les haces vivir la ciudad Patrimonio de la Humanidad desde que llegan y reciben una copa de cava extremeño. Muchas de esas personas se marchan con la idea de regresar con sus amigos y su familia», afirma María José García Curto.

PRINCIPALES INSTALACIONES CONGRESUALES DE CÁCERES

22 ESPACIOS / 3.136 PLAZAS

 

COMPLEJO S. FRANCISCO:

Edificio del siglo XV con cuatro claustros preparados para acoger congresos, grandes exposiciones y stands. Dispone de auditorio principal con 600 butacas, Sala Malinche con 290, Sala García Matos con 177, Sala Europa con 100 y Sala Miguel Hernández con 50. Se encuentra equipado con las últimas tecnologías, un amplio aparcamiento y espacio para carpas de caterings.

 

PALACIO DE CONGRESOS

Cuenta con 6 salas de congresos y 4.000 metros cuadrados de espacios expositivos. Tiene gran versatilidad: puede albergar desde grandes ferias y congresos a cursos.

 

OTROS ESPACIOS

Cáceres alberga otras salas entre las que destacan las de la Universidad de Extremadura, la Cámara de Comercio, la Fundación Mercedes Calles, el Gran Teatro o el Museo de Cáceres. Todas ellas reúnen 22 espacios y 3.136 plazas.

«Hay que subrayar que Cáceres siempre se ha manejado muy bien en congresos medianos, rápidos, bien organizados. Tenemos una ciudad muy cómoda para eventos nacionales y regionales. Les ofrece todo, y a cambio estas citas dejan un importante valor económico», señala Alejandro Picardo.

Porque Cáceres cumple «con creces» las condiciones del turismo MICE desde que fue nombrada Ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1987. «Yo misma fundé aquí mi empresa en 1989 precisamente por ser el destino de referencia en Extremadura para congresos, convenciones e incentivos. Gana enteros en la parte social de estos eventos: el disfrute del patrimonio histórico, la gastronomía, los productos, el paisaje, quedarte absorto con las cigüeñas cuando llegas a San Francisco… Pero no siempre ha sido una ciudad reconocida porque no se ha realizado un trabajo continuo al respecto. De ahí la importancia de reabrir esa oficina que debe unir la iniciativa pública y privada», argumenta María José García Curto.

También se ha dado otro paso. El ayuntamiento cacereño recuperó el pasado año la pertenencia de Cáceres a ‘Spain Convention Bureau’ (SCB), una red que agrupa 57 destinos españoles con suficientes recursos para acoger eventos de más de 500 asistentes.

El sector ya sufrió un fuerte varapalo en la anterior crisis y el coronavirus ha vuelto a frenarlo. Primero fue el confinamiento y luego, cuando los eventos comenzaban a reorganizarse tras el verano, llegó la prohibición de la Junta de Extremadura en noviembre de realizarlos de forma presencial (solo virtual). «Es un sector muy transversal de modo que influye en otros como imprentas, producción gráfica, regalos… Todo ello se ha perdido, ni qué decir de la hostelería», lamenta García Curto.

«Vamos a recuperar la oficina de congresos, que pondrá en bandeja toda la oferta: hostelería, palacios, autobuses, regalos...»

Jorge Villar - Concejal de Turismo e Innovación

Por tanto, y ante el inminente despertar del sector, los profesionales han trasladado recientemente al consejero de Sanidad la necesidad de recuperar los eventos presenciales con las precauciones necesarias. De hecho, existe un protocolo de seguridad higiénica consensuado entre el propio sector a nivel nacional y el Gobierno para desarrollar el turismo MICE, que se está aplicando en comunidades donde ya se permiten los congresos: aforos, distancias...

«Es lo que nosotros demandamos: recuperar esta actividad con toda la prevención precisa, que nos den la oportunidad de retomar los eventos. El turismo de congresos ha desaparecido desde hace más de un año y necesitamos que se vaya abriendo la mano, como en otros sectores», subraya Alejandro Picardo. Entre la ausencia del turismo de ocio y de empresa, los hoteles cacereños han reducido su facturación un 80%.

Por último, los profesionales también esperan que se cumpla el compromiso de creación de un pabellón de ferias en la capital cacereña. El anteproyecto de los Presupuestos Municipales para 2021 recoge una partida de 400.000 euros con el fin de comenzar a acondicionar el terreno, aunque la ubicación final aún no ha sido anunciada. «Ayudaría mucho a organizar otro tipo de ferias empresariales que en Cáceres escasean, muestras y presentaciones de productos que atraería a muchos visitantes y no solo a los participantes directos», concluye Alejandro Picardo.