Los trabajadores de Feafes anuncian encierros indefinidos hasta que les paguen los salarios que les adeudan. Según confirman a este diario fuentes de la plantilla afectada por el conflicto laboral que arrastra la entidad desde hace tres años y por el que acumulan ya diez meses de impagos en sus sueldos, protestarán de nuevo a partir de esta semana para que se les abonen las cantidades y para ello se encerrarán en el centro de Mejostilla cada jueves de forma indefinida hasta que se les den garantías sobre su futuro laboral y el del servicio en el que trabajan. 

En el último año los empleados ya han protagonizado varias protestas a las puertas del centro apoyados por sindicatos pero según confirman, optan por esta última vía para mostrar su hartazgo ante una situación que ha sostenido en el tiempo y para pedir agilidad a la administración regional y local en la resolución del litigio. La concentración de los empleados se produce en un punto en el que ya se atisba el final del conflicto ya que hace semanas los socios acordaron en una asamblea ceder el recurso a la empresa Grupo 5 aunque esta decisión necesita el beneplácito del Sepad, organismo que gestiona el recurso, y el ayuntamiento, propietario de los terrenos en los que se ubica el centro. Por el momento, una semana después de que los socios trasladaran oficialmente este acuerdo a las instituciones, ni una ni la otra se han pronunciado al respecto. En ese sentido, los socios reclaman también tanto a la Junta como al ayuntamiento «la urgencia» de que haya una resolución sobre este asunto ya que «consideran vital la atención tanto a los usuarios como a los trabajadores». 

En este momento la entidad que aborda este cambio de gestión se encuentra disuelta, según el acuerdo de los socios en una asamblea anterior, aunque la junta directiva no ha reconocido este punto y se ampara para ello en un punto de los estatutos que sostiene que no puede disolverse si no hay una mayoría de los socios que lo ratifique. Por su parte, la empresa madrileña Grupo 5 incluyó en su propuesta para quedarse con el recurso que estaba dispuesto a asumir una parte de la deuda que Feafes mantenía con los trabajadores. Esta decisión aunque sí es aplaudida porque garantizaría la continuidad del servicio y también asume la subrogación de la plantilla, no termina de convencer a los empleados, que reclaman que «si en este tiempo han trabajado al cien por cien, la deuda debe abonarse al cien por cien».