Como estaba previsto el PP elegirá a Laureano León presidente del partido por cuarta vez. Es una inexplicable noticia pues en un gremio como la política en la que la ambición de poder es fundamental no tiene sentido que nadie se presente a una elección de tanta relevancia y tanta rentabilidad a corto y medio plazo. Algo está pasando para que suceda eso pues ni siquiera se había anunciado que Laureano aspiraba a sucederse a sí mismo por lo que el temor a enfrentarse al aparato no jugaba en este momento. Algunos aseguran que en el partido no ha sentado nada bien lo sucedido, incluido el propio nuevo presidente que es de suponer que no quería repetir pues en ningún momento ha dado muestras de ello, pero se ha visto obligado a presentarse por ausencia de otros candidatos con lo que la renovación queda en el olvido. Repito, ¿por qué no ha habido otros candidatos? Con este congreso se inicia lo que debe ser la elección de los primeros espadas del partido en nuestra región. No parece que existan dudas acerca del presidente de Cáceres ciudad pues como ha sido tradicional en el PP y como tiene merecido nadie duda de que será Rafael Mateos, portavoz en el ayuntamiento, que comenzará así a preparar su candidatura a la alcaldía ya que en las últimas elecciones fue víctima de una chapuza y el empujón que le dieron a última hora le dejó a los pies de los caballos. Donde el melón está sin abrir es en la presidencia regional en la que solamente hay una cosa confirmada, que no será Monago pues aunque afirma que Casado no le ha dicho nada parece ser que sí se lo ha dicho aunque por persona interpuesta pues la insistencia del redactor de la noticia de su defenestración en que se lo han confirmado fuentes de la dirección del partido indica que se lo han filtrado. No es muy elegante, pero es una manera de decirte que te están buscando relevo. Ya se sabe que desde hace algún tiempo los cargos se eligen en Madrid que es para los partidos políticos como el Vaticano para los clérigos y como son infalibles no se admiten reclamaciones.