Irremediablemente el reloj termina marcando las horas. A veces nos gustaría que las agujas no fueran tan aprisa, otras que tuvieran calma y en ocasiones, sin darnos cuenta, resulta que han dado 50 vueltas al sol. Cincuenta son los años que han pasado desde que Jaime Rubio y su mujer Cary del Pozo dejaron su León natal y se establecieron en Cáceres donde abrieron la Joyería Jaycar, que el próximo 30 de junio cerrará por la jubilación de su propietaria.

«Mi marido murió hace año y medio; tengo 77 años y ha llegado el momento», explica envuelta en la nostalgia. «¿Que a qué me voy a dedicar ahora? pues a estar con mi familia, a retomar Bellas Artes y a escribir un libro relatando las experiencias tan bonitas que vivimos mi marido y yo junto a la gente de los pueblos que conocimos en nuestros viajes por Extremadura».

La Joyería Jaycar está situada en el número 11 de la avenida de España. «Estoy muy orgullosa de todo este tiempo; siempre hemos sido amables y respetuosos con nuestros clientes». Tanto es así que atesoran hasta tres generaciones entre ellos, las abuelas, las madres y ahora la nietas. «En ocasiones llegan a la joyería y me dicen: ‘Vengo porque mi abuela compraba aquí’. Eso te emociona bastante, el saber que has dejado huella», confiesa.

El negocio lo han llevado los Rubio del Pozo al alimón; «hemos tenido representantes en muchos pueblos de alrededor durante más de 30 años, pero aquí hemos estado los dos solos, siempre juntos. Los amigos destacaban el mérito que teníamos, porque estábamos juntos en casa, en el campo, de fiesta... Y aquí en el trabajo; con nuestros ratos en los que nos tomábamos el pelo y nos gastábamos bromas».

«Estoy orgullosa de este tiempo; siempre hemos sido amables y respetuosos con nuestros clientes»

Cary del Pozo - Empresaria

Resulta delicioso escuchar a Cary, que casi sin reparar en ello relata con sus palabras una bonita historia de amor. «Cuando llegamos a Cáceres nos establecimos en el Pasaje Norba. Nuestra joyería se llamaba Nortelux, que venía a significar ‘lujo del norte’, ya que nosotros veníamos de tierras leonesas. Nuestro local estaba junto a la cafetería Fara. Allí estuvimos 15 años. Era una zona que entonces tenía mucha vida, con la Boutique Don Pedro, Trofeo, Filatelia, el Drink Pub, era una terraza muy selecta y pasamos muy buenos momentos».

Luego se trasladaron a la ubicación actual. Ahora el local se pondrá en alquiler, y Cary no podrá olvidar los años vividos, los caballeros que acudían en busca de alianzas de matrimonio, las damas que brillaron con sus joyas, la sonrisa de Jaime mientras el reloj no cesaba en su tictac.