La Gran Vía, nudo de conexión entre la plaza Mayor y la de San Juan, va camino de su remodelación, una operación de cirugía que ayer respaldó el ayuntamiento aprobando el proyecto para su mejora. La iniciativa forma parte del Programa Edusi Red de la Diputación Provincial de Cáceres, con una inversión de 180.000 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses una vez que sea licitado por la institución provincial.

Y es que Cáceres, como Madrid, siempre ha tenido su Gran Vía, más corta, eso sí, con menos negocios, eso también, pero muy pronto se convertirá en peatonal. La iniciativa pasa por la renovación de la pavimentación, que se va a sustituir por una similar a la existente en San Juan y en la ciudadela. Además, se aprovechará para sustituir el abastecimiento y el saneamiento, y se construirá una calzada central de 5,50 metros de adoquines de granito así como dos acerados del mismo material en plataforma única. «Es una apuesta por la accesibilidad y por la reducción de contaminantes en el entorno de nuestra ciudad monumental», explicó el concejal de Infraestructuras, Andrés Licerán. Con esta actuación, se ganará espacio para el peatón y las terrazas y se mantendrá el carril abierto para los vehículos de servicios.

El concejal habló también de otra iniciativa asimismo relacionada con el saneamiento y abastecimiento de las calles Tenerías, Picadero y Ribera de Curtidores, así como las vías adyacentes, que se acomete a través de la empresa concesionaria Canal de Isabel II con un presupuesto de 415.000 euros y una duración estimada igualmente de cuatro meses. Licerán precisó que en el barrio existía un problema de aguas turbias, baja presión y canalizaciones muy antiguas que hacían obligatoria una actuación integral. 

«Era un compromiso de este equipo de Gobierno, y esperamos que con ello se resuelvan todos los problemas que tiene el entorno», apuntó el concejal. Licerán precisó que se informará a los vecinos de la opción que tienen de sustituir las tuberías de sus casos aprovechando las nuevas acometidas.

Las obras comienzan en el cruce de la calle Caleros a Tenerías Alta y de ahí hacia abajo. «Pedimos disculpas de los vecinos por las molestias que se puedan causar, y esperamos que la obra discurra con los menores problemas posibles», confió el portavoz municipal.

«La mejora de la calidad del agua en dicha zona era una reivindicación vecinal, y con esta obra atendemos a esa petición de los vecinos, como es nuestro compromiso con los barrios y sus habitantes», concluyó Licerán.