El alcalde de Cáceres, Luis Salaya, ha vuelto a ser taxativo, al asegurar que el proyecto del centro budista "va muy bien" porque gracias a él la ciudad "recibe una promoción en Asia con la que no había soñado". Y ha reiterado: "La recibe ya, la recibe desde hace más de un año. Cáceres consigue una visibilidad en los medios nacionales que no conseguiría de otra forma".

A juicio del regidor, el proyecto logra posicionar a Cáceres "como una ciudad de paz, que trabaja por un mundo en paz". Y ha añadido: "Una ciudad de interior, una capital de provincia como nosotros no tenemos más que agradecer a la Fundación Lumbini que nos haya situado en Asia junto a ciudades mucho más grandes y más importantes que la nuestra".

Respecto a la construcción del centro, Salaya ha admitido que "es un proceso largo; el proyecto es todo el camino hasta que termine de construirse el centro y todavía pasará tiempo hasta que veamos comenzar las obras". Ha sido muy claro al aseverar que "el centro se construirá y saldrá adelante porque tiene los apoyos, las ayudas y la financiación necesarias para ello y será muy buena noticia para todos".

Durante su intervención ha hecho una petición: "En lo que tenemos que esforzarnos todos es en que el tiempo que transcurra estemos consiguiendo que aporte mucha riqueza a nuestra ciudad". Ha recordado que reúne el consenso total del salón de plenos y "es un tema que se trabaja, se trata con los grupos políticos y se consensua en el día a día".

El alcalde ha hecho estas declaraciones coincidiendo con la constitución del Comité de Hermanamiento de la Ciudad de Cáceres con la ciudad de Lumbini, para llevar a cabo un seguimiento de las diferentes acciones que rodean el proyecto de hermandad que se ha iniciado con el municipio nepalí, un órgano que obligatoriamente se debe formalizar cuando se firman hermanamientos.

El concejal de Urbanismo y Patrimonio, José Ramón Bello, ha recordado que el pleno aprobó, por unanimidad, el hermanamiento de la ciudad con Lumbini. "Ahora se ha constituido dicho comité que está formado por representantes de los grupos políticos y los concejales no adscritos, así como técnicos municipales, y se ha hecho una valoración de la visita de la delegación nepalí que tuvo lugar en abril de este año, que fue muy interesante y tuvo un impacto muy positivo en la ciudad”. Y también, ha añadido, “de los diferentes pasos urbanísticos, culturales y religiosos que se están llevando a cabo con la creación del centro budista.

El edil ha explicado que ya se están desarrollando reuniones para diferentes partes del proyecto, “para la parte urbanística, y hacer posible la construcción del centro, y por otro la declaración de Cáceres como Tierra Sagrada para el Budismo”. Bello ha indicado que, aunque la Fundación Lumbini Garden no está representada en el comité, “desde el ayuntamiento mantenemos una relación constante con sus responsables, así como con las otras instituciones, la Junta de Extremadura y la Diputación de Cáceres”. El templo se levantará en el Cerro Arropé, muy cerca del Cefot.