El presidente de la Diputación Provincial de Cáceres, Carlos Carlos, acompañado del vicepresidente primero y diputado de Medio Ambiente y Transición Ecológica, Alfonso Beltrán y la Diputada de Agricultura y Ganadería, Elisabeth Martín, han visitado el Refugio Provincial de Animales caninos, RPA, de Malpartida de Plasencia en el que la Diputación ha invertido 450.000 euros.

La finalidad principal es la acogida tal y como se señala en el Reglamento -ha apuntado el presidente- y pretendemos, de esta forma, ofrecer un buen servicio a los ayuntamientos de la provincia que tienen un serio problema con el abandono de perros en sus municipios”

Tras la aprobación del reglamento en el pleno y su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia, así como la recepción de las obras, en estos momentos se está trabajando en la redacción de los pliegos para la adjudicación de la gestión, “ya que la gestión indirecta es la forma más eficiente y sostenible para llevarse a cabo” ha apuntado Carlos Carlos.

“Así, se espera que, teniendo en cuenta los plazos administrativos, en el mes de septiembre u octubre esté todo el trámite administrativo realizado para ofertar a los ayuntamientos el servicio que será regularizado a través de un convenio. Las tasas aprobadas en el Reglamento serán enviadas a los alcaldes alcaldesas una vez finalizado el trámite de adjudicación”.

Características Técnicas

El RPA cuenta con 4 pabellones con 12 módulos cada uno, lo que supone una capacidad de 48 cheniles y sus correspondientes patios que pueden albergar -cada uno de ellos- entre 1 y 3 perros dependiendo de su tamaño. La capacidad de acogida aproximada oscila entre 100-125 perros. También cuenta con 3 lazaretos, chelines independientes donde se alojarán los canes con patologías infecciosas o que deban estar separados del grupo por prescripción del veterinario.

Además, se ha realizado una preinstalación para que, en un futuro, se pueda llevar a cabo, si fuera necesario, una ampliación de 24 cheniles más. En lo concerniente a las zonas del centro, el RPA cuenta con un edificio principal que dispone de espacio de recepción, aseo, almacén para medicinas, dos vestuarios, un distribuidor, dos despachos, un box de reanimación y una sala de curas.