Nueva agresión en la cárcel de Cáceres después de que un interno se enfrentara a dos funcionarios en un traslado. Los hechos ocurrieron en la tarde de este miércoles cuando el recluso, que estaba siendo reubicado a otro módulo, arremetió de forma violenta con insultos, amenazas contra los trabajadores que se encontraban en ese turno e intentó agredirlos. A continuación fue reducido y aislado. Los hechos fueron denunciados por el sindicato CSIF este jueves y confirmados por la dirección del centro a este diario. La propia dirección agradeció la rápida intervención de los funcionarios, que resolvieron el incidente con rapidez y diligencia y evitaron que la situación se agravara.

Según la denuncia de CSIF, el interno “mostraba evidencias claras de haber consumido sustancias prohibidas, así como la medicación de otros presos a los que había extorsionado para que se las facilitaran”. En este sentido, el sindicato denunció que el centro “recibe presos de otras comunidades que no tienen ningún arraigo familiar en la provincia, que, o bien se presentan de manera voluntaria a cumplir su condena o son trasladados desde otras prisiones por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias”. Esto provoca, según su criterio, que se creen grupos de extorsión en los dos únicos módulos que el centro cacereño dispone para este tipo de internos, una circunstancia que origina un clima incompatible con el tratamiento penitenciario”.

En este sentido, el sindicato volvió a hacer pública una reclamación que han reiterado desde hace meses y reclaman que se cubran las vacantes y se aumente la plantilla de la prisión