Stephen Hawking elaboró teorías brillantes sobre el universo a pesar de sufrir esclerosis lateral amiotrófica. Hoy El Periódico Extremadura les trae una historia que les enganchará de principio a fin. Aceptación no es resignación sino transformación. Esta potente palabra, aceptación, fue la opción que eligió Alfonso Rodríguez Martín (Sierra de Fuentes, 05/10/1992) nadador por afición y dedicación, fisioterapeuta de profesión y actualmente acaba de aprobar unos exámenes de la ONCE. A partir de ahí accede a un curso de formación que dura un año para después optar a un posible cargo de gestión y dirección.

El joven nació con una discapacidad visual y es que a pesar de haber tenido varias intervenciones en un ojo, Rodríguez anima a la gente a valorarse a sí misma, por lo que son y lo que puede llegar a ser. Se enfrentó a su situación y siguió formándose hasta llegar a la universidad y se graduó en Fisioterapia. Después abrió un centro en su pueblo, donde desempeño su tarea como cualquier otro titulado. Además siempre le ha gustado el mundo de la moda y en 2018 fue el primer míster con diversidad funcional que se alzó con el primer premio internacional en un evento celebrado en Portugal. «Lo de ser modelo surgió como un nuevo reto en mi vida. Me cuido bastante. Igualmente entreno a diario», asegura Alfonso.

Dos meses

Habla con voz suave. Es sonriente y de gesto amable con sus clientes. Hasta parece que se sonroja cuando se le expresa admiración por lo que acaba de conseguir. Ahora tiene que estar repartiendo ilusión entre los vecinos cacereños durante dos meses, luego le espera una enseñanza formativa en Madrid, en la Organización Nacional de Ciegos de España. Cuando acabe se convertirá en trabajador de la entidad y conocerá su próximo destino laboral.

Nació con una discapacidad visual y anima a los demás a valorarse siempre a sí mismos por lo que son

Su punto de venta se encuentra a escasos metros del edificio Múltiples, al lado de Correos. Al pequeño espacio que ocupa no le falta de nada. Para este vendedor temporal «la mayor ilusión es dar un premio» y reconoce que vive con emoción cada sorteo (solo lleva unos pocos días), porque siempre tiene la esperanza de haber sido el artífice de una lluvia de euros para quienes acuden a su puesto a diario, bien sea para coger un rasca, un sueldazo o cualquiera de las variedades de la ONCE: «He dado ya varias alegrías a diferentes clientes y las personas se sorprenden de ver a alguien tan joven como yo», dice.

Rodríguez apunta que trabajar para la ONCE es una satisfacción: «Una gran oportunidad», confiesa con su maravillosa actitud positiva hacia la vida. Porque jamás se ha dado por vencido ante las dificultades.