Desde ahora los árboles de Cáceres también tienen sus derechos... por escrito. Todos los daños que se les puedan infligir están tipificados en la nueva Ordenanza de Gestión y Protección del Arbolado Público Urbano, que acaba de entrar en vigor tras su aprobación definitiva. Y ojo, porque cualquier comportamiento más o menos ingenuo, como cortar flores, o pueril, como zarandear un árbol joven, puede conllevar multas de 60 a 3.000 euros. Y no solo eso: con independencia de las sanciones, se exigirá a los infractores la reparación de los daños o perjuicios que pudieran ocasionar, y la reposición del patrimonio a su estado anterior.

Esta nueva ordenanza es una de las más completas del país en protección del patrimonio vegetal urbano. Salvaguarda los 44.852 árboles (además de otras plantas y arbustos) situados en las calles, plazas, parques y espacios abiertos de Cáceres, que se sitúa en el ‘top’ de las ciudades con mayor porcentaje de zonas verdes. A continuación se recogen las sanciones establecidas:                       

1. Infracciones muy graves: de 1.501 a 3.000 €

En este apartado se encuadran los daños más severos que pueden sufrir los árboles: talar sin autorización administrativa ejemplares situados en las vías públicas, parques o jardines, destruirlos por cualquier otro método o causarles daños irreversibles que obliguen a su eliminación, cuando la valoración de los daños exceda de 1.500 euros. Otras agresiones como encender fuego en un alcorque o bajo la copa. La ordenanza menciona expresamente los árboles catalogados como singulares. Una mutilación que ponga en peligro su supervivencia puede acarrear la máxima sanción.

Y cuidado con las gamberradas, porque la ordenanza considera muy grave la destrucción, daño o manipulación de los elementos que forman la red de riego, cuando los perjuicios excedan de 1.500 euros. En las obras también hay que poner especial cuidado: ejecutarlas sin licencia municipal o no reponer los árboles y/o arbustos afectados por los trabajos conlleva una multa realmente elevada.

Asimismo, se considera muy grave introducir especies invasoras de flora en la ciudad, y de fauna que puedan afectar a la conservación del arbolado. Además, si se comete más de una infracción grave en el periodo de un año o no se abona la indemnización equivalente al valor del arbolado afectado, estos hechos pueden pasar a la categoría más severa.

Infracciones graves: de 181 a 1.500 €

Los daños englobados en esta tipificación son numerosos: talar árboles contraviniendo los informes de los servicios técnicos municipales o sin autorización administrativa, o bien causarles un perjuicio de tal envergadura que obligue a su eliminación, cuando la valoración de daños no exceda de 1.500 euros. También clavar grapas, clavos o cualquier elemento similar en el tronco o las ramas; herir, cortar o arrancar raíces o ramas de las diferentes especies sin autorización; verter líquidos residuales o nocivos como cemento, pinturas, disolventes, aceites, grasas, aguas residuales, sustancias contaminantes o cualquier otra que dañe sus raíces; o bien arrojar basura, residuos, cascotes, piedras, papeles, vidrio, plásticos u objetos similares en parques, jardines o zonas arbolada.

Está penalizado lanzar petardos, cohetes o similares sobre un árbol, o utilizar el tronco para ejercicios de tiro o caza. Asimismo, manipular, destruir o dañar de forma irreversible la señalización referida a los ejemplares protegidos, o perjudicar los elementos de la red de riego cuando los daños no excedan de 1.500 euros, todo ello se regula como infracción grave.

Las empresas de construcción y quienes vayan a acometer una reforma tienen que tener muy en cuenta esta ordenanza. Se prohíbe depositar materiales de construcción, escombros o herramientas sobre céspedes, plantaciones y proximidades de arbustos o árboles y sus alcorques. Todos son infracciones graves, al igual que si no se protegen de forma adecuada los ejemplares afectados por obras, o no se guarda la distancia reglamentaria a los mismos en la apertura de zanjas o excavaciones. También si se incumplen las condiciones de los proyectos de obras en lo relativo a la protección del patrimonio vegetal, o se vulneran los plazos de restitución al estado original del arbolado afectado por los trabajos.

Infracciones leves: de 60 a 180 €

No, no se pueden coger flores, tampoco cortar hojas ni arrancar plantas de los parques y jardines para conseguir que prendan en casa o en el chalet. Está prohibido. El listado de infracciones leves de la nueva ordenanza abarca una serie de actos que no son infrecuentes, pero que de ahora en adelante pueden conllevar hasta 180 € de sanción. Por ejemplo trepar a los árboles ocasionándoles algún daño o columpiarse en sus ramas, grabar o marcar las cortezas aunque las razones sean inocentes, provocarles heridas, introducir clavos o elementos punzantes, o sujetar en ellos cables sin autorización previa. Y aquí se incluye atar a los troncos motocicletas, bicicletas, escaleras, herramientas, carteles o cualquier otro elemento, sin que exista un permiso municipal expreso.

Por supuesto no se permite sacudir, zarandear, empujar, doblar o cimbrear los árboles, o abandonar en los alcorques los excrementos de perros u otros animales de compañía. Tampoco se pueden apoyar mesas, sillas, sombrillas, veladores o cualquier mobiliario de hostelería o del comercio, ni ensuciar los ejemplares, ni incumplir las instrucciones que figuren en los carteles, rótulos o señales que se refieran al arbolado. Manipular los elementos de la red de riego, aunque no se dañen, también se considera infracción leve, de modo que mejor no tocar aspersores, arquetas, tubos ni similares.

Las sanciones se evaluarán en todos los casos. Para considerarlas leves, graves o muy graves se tendrá en cuenta, aparte del propio daño, las consecuencias para los intereses generales, el beneficio obtenido por el infractor, la intencionalidad, la reincidencia y su capacidad económica. Si además el causante no restaura el perjuicio en el plazo señalado, lo hará el propio ayuntamiento cacereño de forma subsidiaria a cuenta del responsable, que también podría percibir otra multa coercitiva.