Los árboles son decisivos, pero con el cambio climático su papel se hace todavía más crucial. Su capacidad para capturar el CO2 de la atmósfera les permite eliminar el principal gas de efecto invernadero que causa el sobrecalentamiento de la Tierra y lo que muchos ya consideran una crisis climática. Pues bien, Cáceres plantará cerca de un millón de árboles de especies autóctonas que permitirán absorber más de 1 millón de toneladas de CO2. Mediante estos nuevos bosques, y sus milenarios espacios naturales, la provincia se posicionará como uno de los denominados sumideros de carbono, espacios altamente valorados por su función.

Se trata del proyecto Motor Verde, promovido por Fundación Repsol y el Grupo Sylvestris, junto a Banco Santander, Fundación Tierra Pura, Enagás e Ilunion. Se pondrá en marcha en la comunidad extremeña, la primera en sumarse a esta innovadora iniciativa de colaboración público-privada, que aspira a convertirse en el mayor proyecto de reforestación a gran escala para impulsar la compensación de emisiones de CO2 en España.

Concretamente, en Extremadura se van a reforestar en los próximos tres años 5.000 hectáreas de terrenos baldíos o afectados por incendios. Los promotores ya están en contacto con los ayuntamientos de Caminomorisco, en Las Hurdes, y Piornal, el municipio más elevado de la región, asentado sobre la Sierra de Tormantos. Estos nuevos bosques captarán de la atmosfera 1,3 millones de toneladas de CO2, permitiendo a las empresas e instituciones que se unan a Motor Verde compensar sus emisiones de gases de efecto invernadero.

Desde este otoño

Los trabajos comenzarán este otoño en la sierra norte de Cáceres. Para la plantación de ese millón de árboles se contratará a más de 1.000 trabajadores del entorno, un 70% pertenecientes a colectivos vulnerables, con el fin añadido de contribuir a fijar población en las zonas rurales. Asimismo, en el marco del proyecto se pondrán en marcha programas de formación y fomento de la innovación y el desarrollo tecnológico en el sector forestal. De igual modo, a través de la actividad de reforestación se pretende apoyar al tejido empresarial local, dinamizando la economía y las iniciativas relacionadas con el turismo o el sector servicios.

"Un 70% de los contratos se realizarán a trabajadores de colectivos vulnerables, a fin de fijar población"

Aunque Motor Verde se negocia directamente con los ayuntamientos, la Junta de Extremadura también intervendrá en el proceso a través de la Consejería de Agricultura, ya que en el caso de Caminomorisco se trata de montes de utilidad pública, cuya gestión corresponde al Gobierno regional, y en el caso de Piornal se ha solicitado la misma catalogación, según explica José Luis del Pozo, jefe de servicio de Ordenación y Gestión Forestal de la Dirección General de Sostenibilidad de la Junta de Extremadura.

Además, los proyectos deben recibir la aprobación de la Administración regional y ser compatibles con las políticas forestales y de medio ambiente que rigen en Extremadura. Por este motivo, los promotores ya han firmado un protocolo con la Junta y suscribirán un convenio con cada uno de los ayuntamientos.

Solución climática natural

Se trata por tanto de un proyecto novedoso que pretende generar un triple impacto positivo: medioambiental (restaurando espacios naturales y contribuyendo a la acción contra el cambio climático), social (empleo local e inclusivo) y económico (apostando por una inversión verde de futuro). El objetivo global es reforestar hasta 70.000 hectáreas en España, una superficie similar a la que ocupa la ciudad de Madrid, para impulsar la compensación de 16 millones de toneladas de CO2, con la creación de 15.000 oportunidades de empleo local. En resumen, «posicionar a España como un sumidero de carbono de calidad, competitivo y pionero en Europa», subrayan los promotores.

Los nuevos bosques se diseñarán de acuerdo con los estándares de la Oficina Española de Cambio Climático, el organismo oficial de certificación para proyectos de compensación en el país. Y es que los árboles, a través de la fotosíntesis, absorben CO2 y lo fijan en sus tejidos. Así, las reforestaciones representan una solución climática natural para la captura de carbono de la atmósfera.

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«España cuenta con los espacios naturales y los profesionales necesarios para posicionarse como sumidero de carbono líder en Europa, dando respuesta al compromiso creciente de las empresas para compensar su huella», destacan desde Motor Verde. Se estima que el mercado voluntario de emisiones de carbono se multiplicará por quince en 2030, y por cien en 2050, con lo que su valor podría alcanzar entre 4.200 y 25.000 millones de euros, en función de los diferentes escenarios.

Y en ese marco llega este proyecto basado en un nuevo modelo de colaboración público-privada, que además se encuentra alineado con el Plan Extremadura 2030, la Agenda 2030 y el Pacto Verde Europeo.