SON OCHO MILLONES DE EUROS PARA FINANCIAR INVERSIONES

El ayuntamiento licita su mayor operación de crédito en 7 años

La anterior, de 8,7 millones, fue para pagar expropiaciones. Se quieren afrontar una treintena de actuaciones. Se contrata en un momento con la deuda con entidades financieras más baja, ahora solo hay 2 operaciones vivas

Fachada principal del Ayuntamiento de Cáceres.

Fachada principal del Ayuntamiento de Cáceres. / Silvia Sánchez Fernández

José Luis Bermejo

José Luis Bermejo

El Ayuntamiento de Cáceres ha sacado a licitación su mayor operación de crédito a largo plazo desde 2014. La apertura del periodo para la presentación de ofertas se publicó el pasado día 28 en la plataforma de contratación del sector público. Lo que se pretende es conseguir financiación por importe de ocho millones de euros para la financiación de la mayoría de las inversiones presupuestadas para 2021. La anterior operación que superó ese importe se contrató en 2014 para hacer frente al pago de expropiaciones de terrenos, entonces se pidieron 8,7 millones.

El recurso a la deuda a largo plazo ha sido una constante en las últimas corporaciones municipales, aunque la situación actual es mucho mejor que la de hace una década, cuando las operaciones de crédito se concertaban para pagar deuda. Ahora se destinará al pago de inversiones. Además se ha pasado de hasta tener hace una década once operaciones vivas (incluidas las devoluciones a Hacienda de lo ingresado de más por la participación en los tributos del Estado) a solo tener cuatro.

Se acude al crédito por la imposibilidad de financiar las inversiones con otros medios, ni con venta de suelo ni con ingresos corrientes procedentes de los impuestos. La que sale ahora es la tercera gran operación de endeudamiento para inversiones de los últimos años. El gobierno de Carmen Heras tuvo la suya, por importe de 9,8 millones que financió hasta gastos hechos en el primer mandato de Elena Nevado, y ésta tuvo su operación por valor de 5,7 millones en su segundo mandato. Carlos Sánchez Polo y José María Saponi también concertaron operaciones, aunque sus mandatos coincidieron con el desarrollo urbanístico de la ciudad y la venta de suelo generaba ingresos al consistorio.

El gobierno de Luis Salaya destinará los 8 millones que ingrese a financiar una treintena de inversiones. Se ha optado por diversificar el gasto en vez de apostar por grandes actuaciones. La de mayor cuantía, un millón de euros, se destinará a la ampliación del cementerio, un gasto necesario para acabar con la situación que se ha dado en los últimos meses con Cáceres sin nichos nuevos. Con el resto de inversiones se ha querido que llegasen al mayor número de barrios y cumplir con los compromisos que el gobierno socialista tiene con el grupo municipal de Unidas Podemos, acuerdo que ha facilitado la aprobación del presupuesto de 2021 y también la concertación de esta operación.

La deuda del ayuntamiento de operaciones a largo plazo.

La deuda del ayuntamiento de operaciones a largo plazo. / J. L. BERMEJO

La operación que ahora sale a licitación se amortizará en ocho años, aunque los dos primeros son de carencia, solo se pagarán los intereses. La concejala de Economía, María Ángeles Costa, aseguró el pasado miércoles, cuando el gobierno local anunció la licitación, que han sido «muchas las entidades financieras» que han contactado con el ayuntamiento. Costa recordó, lo mismo que ya comentó en el pleno de la corporación local en el que se aprobó el presupuesto, que se apuesta por el crédito para financiar inversiones que ayuden a «dinamizar la economía de la ciudad». El margen no es amplio, se trata de una inversión de solo ocho millones, pero es un gasto que se diseminará durante los dos años que restan del actual mandato municipal.

 Es la primera gran operación de crédito que se contrata con Salaya en el gobierno después de que en la anterior legislatura, con la concejala María Guardiola al frente de Economía, hubo un importante movimiento de operaciones financieras. Por un lado se tiró del remanente de tesorería para cerrar operaciones que estaban vivas y por las que se pagaban mayores intereses. Y por otro se refinanció la operación de 8,7 millones que se contrató en 2014 para el pago de expropiaciones, se pasó de pagar un interés de euribor más 1,75 a abonar el euribor más un 0,34%. En este mandato también se contrató el último gran préstamo a largo plazo para terminar de pagar deudas que arrastraba el ayuntamiento, otra vez en parte por las expropiaciones de suelo, con algunas operaciones que fueron claramente especulativas y que han lastrado la economía local en los mandatos de Saponi, Heras y Nevado.

Esa es la gran diferencia entre la operación de crédito que ahora quiere contratar el gobierno de Luis Salaya y las que adjudicaron sus predecesores. Ahora no se tiene que recurrir a las entidades financieras para pagar deudas que ni siquiera estaban reconocidas en los presupuestos. El margen que tiene Salaya es incluso mayor, se podía haber ido a una cantidad superior a 8 millones. Con esta nueva operación, el capital pendiente de amortizar del nuevo crédito y de los que están vivos será el 23% de los ingresos corrientes liquidados en las cuentas de 2020. El capital vivo ascenderá a 16,8 millones de euros frente a unos ingresos corrientes de 72 millones. El máximo que se establece en la legislación de Haciendas Locales es del 75% del ingreso corriente liquidado.

Hasta ahora la decisión más importante que había adoptado el gobierno de Luis Salaya sobre las operaciones a largo plazo fue no llegar a concretar el crédito por importe de 2,4 millones de euros para financiar la ampliación de los campos de fútbol de Pinilla. Salaya y Costa recurrieron al remanente de tesorería para afrontar esta inversión y no con un crédito que se iba a contratar con Liberbank con un tipo de interés del 0,19% y un interés de demora del 2%. Ahora, a falta del nuevo préstamo, el ayuntamiento solo tiene vivas dos operaciones con entidades financieras.