En febrero de 2018 se presentó la obra que tenía que conectar los barrios de Macondo y el Junquillo, se trataba de hacer un vial que comunicase la calle Miguel Serrano con Alirio Noguera y desde aquí con la rotonda de acceso al Junquillo. No solo se quería dar una salida más directa a los vecinos de los Castellanos y de Macondo, sino que además se recortaba el trayecto de la línea de autobuses urbanos y se podía mejorar el servicio que se presta al Junquillo. Pero la obra, pese al tiempo transcurrido, no termina de ejecutarse.

Este lunes han sido los vecinos de la calle Miguel Serrano, en los Castellanos, los que se han quejado mediante un escrito en el que recuerdan que llevan desde febrero de 2018 a la espera de que los trabajos finalicen. «Tenemos que soportar los ruidos de los camiones de basura, vidrio, cartón y plástico con sus avisadores de marcha atrás y sus maniobras de regreso», según denuncian los residentes de esta calle en el escrito que hicieron público este lunes, en el que además reivindican que tienen derecho al descanso y se quejan de los retrasos y la falta de vigilancia en la obra, «urge el término de la obra ya, nuestro descanse y accesibilidad sí tienen precio».

Las obras se adjudicaron a la empresa Gosadex solo unos meses después de la presentación del proyecto con un importe de adjudicación de 314.000 euros, 66.000 euros por debajo del precio de licitación del concurso. Fue la segunda empresa sobre la que recaía la ejecución de los trabajos. Desde el ayuntamiento se han achacado los retraso en la ejecución de estos trabajos a que había líneas de servicios afectadas que se tenían que desviar para la ejecución del nuevo vial que se proyecta.

Fue el pasado 12 de marzo cuando se publicó en el Diario Oficial de Extremadura el anuncio por el que se sometía a exposición pública la información para el desvío de un tramo de la línea subterránea de media tensión y de fibra óptica que discurren por el terreno que se tiene que desmontar para la ejecución del nuevo vial. En el anuncio se informaba de un plazo de treinta días en el que se podían presentar alegaciones contra el traslado de la línea eléctrica y se informaba de que no era necesaria la realización de una evaluación ambiental.

Este lunes se estaba trabajando en la zona. La nueva conexión vial tiene que acercar a los aproximadamente 4.000 vecinos que residen en estos tres barrios. Se descartó la conexión directa con la calle Remedios Buendía, en Macondo, por la pendiente, que es del 16% y porque no se cumpliría con la normativa en materia de accesibilidad, según se informó desde el ayuntamiento cuando se presentó la obra. Para salvar el desnivel, el nuevo vial va paralelo a doctor Alirio Noguera hasta su conexión con esta calle. Al ir en este tramo en una ladera se proyecta un muro de contención.