Nació el 18 de octubre de 1917, diecinueve años antes de la Guerra civil española y en plena Primera Guerra Mundial. En otro clima convulso, en este caso por la crisis sanitaria del coronavirus, la madrileña Julia Sánchez Ruiz, afincada en la ciudad de Cáceres, cumplirá el próximo lunes los 104 años. Y de una manera muy especial, varios sanitarios del Centro de Salud Aldea Moret, acudieron ayer a felicitar en persona a la vecina más longeva del barrio. También la obsequiaron con un ramo de flores.

Homenaje a Julia, vecina de Aldea Moret de 104 años

En el interior del hogar esperaba la señora junto a su gran familia (muchos de sus miembros viajaron expresamente a la capital cacereña para la celebración). ¿Cuál es el secreto para vivir tantos años? «Ser buena persona y comer de todo», responde enérgica sobre su sillón mientras señala: «Me gustan mucho los churros con chocolate y las tartas».

Los sanitarios posan en la puerta del centro de salud con el ramo de flores. SILVIA SÁNCHEZ FERNÁNDEZ

Al lado de sus seres queridos, se encontraba el enfermero de Atención Primaria Pedro López, toda una institución en la barriada. «Lo más importante de nuestro oficio es la empatía, el vinculo con el paciente y la familia. Este tipo de detalles los hacemos con gusto, la muestra de cariño es clave y no cuesta nada», asegura con orgullo López.

Un reguero de recuerdos le vienen a Julia a la mente y en ese momento se arranca con una letrilla flamenca de Extremadura. «Me encanta el flamenco, Juanito Valderrama, Porrina, Farina y todos los cantaores de mi época», explica con amabilidad. Ella pasará a formar parte del selecto club de personas que superan el centenario de vida y que lideró en nuestra comunidad, Francisco Núñez Olivera Marchena, el hombre más anciano del mundo, que falleció en Bienvenida (Badajoz), el 30 de enero del 2018, a los 113 años.

La cumpleañera es la reina de la casa, el tesoro más preciado. Sus hijos no ocultan el amor y el aprecio que sienten por ella, y destacan que tienen «una madre con una salud impecable». No faltó el tradicional ‘cumpleaños feliz’ y dos hermosas canciones flamencas, entonadas con mucha magia.

La centenaria junto a sus hijos. SILVIA SÁNCHEZ FERNÁNDEZ

La hija de Cipriano y Modesta nació en el seno de una familia de ocho hermanos. «Tuve una buena infancia», dice sonriente. Se casó con Antonio Barrio Cortés. ¿El resultado? Ocho hijos (Emilia, Juan, José, Julia, Manuel, Modesta, Carlos y Agustina), nietos, bisnietos y tataranietos. Son pocos los privilegiados que pueden presumir de contar con cinco generaciones. 

Tras el enlace, iniciarían una vida marcada por las mudanzas: a sus espaldas, numerosos destinos. «Antonio trabajaba en la construcción y después de recorrer media España, acabamos en Cáceres. Yo tenía unos 40 años y aquí llevo la mayor parte de mi vida», apunta con nostalgia.

Afortunada de cumplir los 104 años, Julia ya piensa en soplar las velas de los 105.